El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró listo para normalizar relaciones con Estados Unidos en medio de la crisis energética derivada de la invasión rusa a Ucrania.
"Venezuela está preparada, totalmente preparada, para dar paso hacia un proceso de normalización de relaciones diplomáticas, consulares, políticas, con este Gobierno de los Estados Unidos y con los Gobiernos que puedan venir", expresó Maduro en una entrevista transmitida por la televisión estatal venezolana
El mandatario venezolano rompió relaciones con Washington en 2019, cuando la entonces Administración de Donald Trump reconoció al dirigente opositor Juan Guaidó como "presidente encargado" de Venezuela y lanzó paralelamente una batería de sanciones contra Caracas, incluyendo un embargo al petróleo venezolano, para forzar la dimisión de Maduro.
Aunque formalmente mantiene la política de desconocer a Maduro por considerar fraudulenta su reelección en 2018, el Gobierno de Joe Biden envió delegados a Caracas en 2022 para reunirse con él y negoció, entre otras cosas, intercambios de prisioneros y la autorización para que la empresa Chevron operara nuevamente en el país.
En la entrevista, el presidente venezolano dijo que "estamos preparados para diálogos al más alto nivel, para relaciones de respeto, y ojalá un halo de luz llegara a los Estados Unidos de Norteamérica, pasaran la página y dejaran esa política extremista a un lado y llegaran a políticas más pragmáticas con respecto a Venezuela".
El gobernante chavista celebró la licencia que la Casa Blanca otorgó a la empresa energética Chevron para operar por seis meses en el país, después de que delegados suyos y de la oposición venezolana retomaran negociaciones en México. "Yo les mando un mensaje a todas las firmas (...) Venezuela está de puertas abiertas, con condiciones especiales, para la inversión, para la producción", manifestó.
Maduro aseguró también que "las cosas avanzan bien" con la Unión Europea, en "un diálogo permanente" con el jefe de la diplomacia del bloque, Josep Borrell. Y en ese marco anunció que España concedió el plácet a Coromoto Godoy Calderón como nueva embajadora de Venezuela en Madrid, después de que el Gobierno español nombrase el 27 de diciembre a Ramón Santos Martínez como su embajador en Caracas después de dos años sin representación.
De hecho, tanto el Alto Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, como el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, han dado a entender que, si se producen avances en el diálogo, cuyo fin último es la celebración de elecciones democráticas, libres y justas en Venezuela, podrían darse pasos hacia aligerar las sanciones.
"Estamos dispuestos a revisar las sanciones impuestas al Gobierno de Nicolás Maduro si se avanza en el diálogo", dijo esta semana Borrell. Fuentes comunitarias han incidido en que las sanciones se impusieron por el deterioro de la democracia en el país y son "reversibles o aumentables en función de la evolución de la situación".
De forma muy similar se ha pronunciado Albares. "Las sanciones se pusieron por unos motivos determinados, no están llamadas a ser eternas, si esos motivos desaparecen las sanciones también podrían decaer”, sostuvo en declaraciones a la prensa durante la reunión de la Internacional Socialista en Madrid.
Voces como la del presidente de Francia, Emmanuel Macron, también han llamado a "diversificar las fuentes de abastecimiento de petróleo", incluyendo a Irán y Venezuela, para frenar el alza de precios tras las sanciones contra Rusia por invadir Ucrania.