Esta fue una columna realizada por Gabriel Pereyra y publicada el 16 de octubre en 2012, en el marco de otro episodio de violencia en el barrio Marconi.
Hace casi 40 años, solía jugar al fútbol en las calles aledañas al Marconi. Hace 40 años que los pibes del Marconi pasaban por ahí, descalzos, a veces en harapos, tirando ellos de carros cargados de todo porque ni caballos tenían.
Hace 40 años jugábamos al fútbol en las canchas del Marconi y será imposible olvidar el olor a orín y a excremento que había en los pasadizos repletos de ranchos, de perros y de pibes revisando la basura.