Tuvimos la suerte de llegar sin reserva y conseguir mesa, pero el resto estaba todo reservado y, rápidamente, se formó cola de espera en la puerta
La carta me resultó toda muy tentadora y fue divertido poder elegir entre al menos ocho opciones diferentes de brótola. Finalmente opté la maître de hotel, súper clásico con manteca, perejil y limón, acompañada de una papa al natural. El poder de lo simple siempre sorprende. Viene a la mesa entera y el mozo la filetea al costado de la mesa. ¡Cómo me gusta esta costumbre tan poco practicada hoy en día!
Muy bueno también el pulpo a la gallega aunque una porción un tanto generosa como para una entrada. Deliciosas también las miniaturas de pescado.
Para los postres también se conservan los clásicos del estilo del flan y el almendrado.
La atención es impecable. Y sus dueños están atentos a todos los detalles. Sin duda esto agrega calidez al servicio.
En principio me sorprendió ver que un lugar que abrió hace apenas unos días ya tenía comensales que se saludaban de mesa en mesa al llegar, pero es simple: las buenas nuevas corren rápido y la leyenda de la buena cocina de la familia Iturria sigue viva.
Mariskonea:
Calle 21 y rambla del puerto
Tel 42440408
Dos entradas, un plato, un postre, dos cervezas y un jugo: $2.805