La caída de visitantes argentinos durante este año y la que se registrará en la próxima temporada turística que se inicia el mes que viene, será compensada por el ingreso de turistas brasileños que ha incrementado su presencia en el país en los últimos años. El gobierno uruguayo ha visto así frutos de una campaña de diversificación de mercados que ha llevado adelante junto a operadores privados.
El subsecretario de Turismo, Antonio Carámbula, dijo a El Observador que en 2011 y 2012 al país arribaron más de 400.000 brasileños cada uno de esos años, cifra que esperan repetir para este 2013. El jerarca puntualizó que Uruguay se transformó en el tercer destino de los brasileños luego de Estados Unidos y Argentina. “En los últimos años se incorporaron mercados que casi no se trabajaban, como Colombia, y sobre todo se ha dado un crecimiento de Brasil”, comentó.
Un informe del Centro de Investigación Económica (Cinve), dado a conocer la semana pasada, reportó que existe un aumento en el número de turistas brasileños y de otras nacionalidades fuera de la región, y una disminución de los argentinos en el país –por restricciones monetarias– para la temporada 2013-2014 (diciembre-abril) de 3,5%, pese a que éstos siguen siendo los principales viajantes al suponer el 61,2% de los no residentes que visitan Uruguay.
Esa presencia brasileña hará que el crecimiento de turistas aumente 2% respecto a la temporada pasada, según el Cinve, cuando en el verano 2012-2013 se había registrado un descenso de turistas en general de 11,4%. En concreto, se espera que la cifra de brasileños que entren al país aumente 11,5%, mientras que visitarán el país 19,3% más turistas de otros orígenes que el año pasado. Los norteños representan 13,3% del total de visitantes no residentes. En tanto, el número de uruguayos que viven en el exterior que ingresarán durante la temporada crecerá 3,1%.
Carámbula indicó que a esa cantidad de norteños que llegan al país, hay que sumarle las “decenas de miles” que arriban en cruceros, “que no están cuantificados”, además del “montón” de brasileños que llegan a la frontera, entre Rivera y Livramento, Chuy y Chui, Río Branco y Yaguarón, Artigas y Quarai –donde no se hace migración–, en el que la presencia de free shop ha generado un turismo de compras.
“Con Brasil vemos una oportunidad y este año hemos llevado adelante acciones importantes”, dijo el subsecretario de Turismo. Enumeró las participaciones en distintas ferias en Brasil, como la de San Pablo, “la principal de Brasil y una de las más importantes de la región”, y en Porto Alegre, junto a delegaciones privadas. El foco en Río Grande do Sul ha sido evidente. Carámbula añadió que esta semana visitarán Gramado y a medidos de mes Pelotas. “Estamos haciendo un esfuerzo importante por un mercado cada vez más amplio y para fidelizarlo”. Además, han tomado parte en ferias de Chile, Paraguay y Colombia, y en conjunto con el Mercosur en China y Japón.
De cualquier modo, los operadores saben que Argentina es el principal mercado, desde donde arriban turistas que “mantienen una fidelidad importante con Uruguay”, a decir de Carámbula.
El turismo es el último bastión de dependencia económica con Argentina. Antes, había una fuerte dependencia en cuanto a comercio de bienes y en relaciones financieras.
En comercio de bienes se pasó de un 15% a un 5% en esa relación; Argentina, que era el segundo socio en este sentido después de Brasil, ahora es el cuarto luego de ese país, China y la zona franca de Nueva Palmira.
En términos financieros, la mitad de los depósitos generales en Uruguay pertenecían a argentinos y había una fuerte cesión de créditos a empresas argentinas. En la actualidad, solo un 10% de los depósitos en el país pertenecen a argentinos y ya casi no se financia a empresas extranjeras