La economía uruguaya tendrá un 2014 sin mayores sobresaltos aunque deberá seguir de cerca qué acontece con el desempeño de sus vecinos Argentina y Brasil, atender con especial cuidado a la inflación y controla el déficit fiscal en un año electoral. Todo eso en el marco de un mundo en el cual el acceso financiamiento “barato” habrá llegado a su fin. Estas son algunas de las consideraciones que expertos del exterior realizaron a El Observador sobre los principales “desafíos” que tendrá Uruguay este año.
Para el economista Juan Carlos Barboza, del Itaú BBA –brazo mayorista de inversiones del banco brasileño con sede en San Pablo–, los riesgos externos que enfrentará la economía uruguaya “se limitan al débil crecimiento de sus socios comerciales” por Argentina y Brasil, y su impacto en los flujos de comercio, turismo e inversión extranjera directa.
“A ello podemos sumar el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales por el tapering de la Reserva Federal” (reducción en la compra de activos), añadió Barboza. No obstante, precisó que Uruguay “posee un reducido nivel de vulnerabilidad financiera” por su bajo nivel de deuda, una adecuada gestión de la misma y acceso a líneas de financiamiento contingentes.
Precisamente, para el director del mercado de capitales de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s, Joydepp Mukherji, Uruguay está a salvo de una probable “tormenta” pese al “deterioro del contexto global”. Explicó que la gran cuestión es determinar en qué medida las tasas de interés pueden subir luego de la decisión de la Fed de reducir la compra de activos porque eso impactará en la búsqueda de financiamiento. “El gobierno uruguayo ha estado al tanto de ese riesgo. Tiene un colchón enorme para estar por fuera del mercado por un año. Independientemente de una tormenta en Argentina, con el investment grade (por Uruguay) puede aguantar el impacto”, aseguró Mukherji.
Por su parte, para el presidente y director ejecutivo de Centennial GroupLatin America, Claudio Loser, además de monitorear el desempeño de los socios grandes del Mercosur, Uruguay “tiene una economía fuertemente dependiente de precios internacionales. Esa es una situación donde puede encontrarse que los términos de intercambio pueden caer muy fuertemente. Es el tema más complicado que puede encontrar Uruguay”, alertó. Para Loser, que fue también director para el Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, los países de América del Sur van a registrar “una desaceleración muy importante” en 2014. Aunque estimó que la economía uruguaya crecerá por encima de 3% en 2013 y mantendría ese porcentaje este año.
Los vecinos
El director del mercado de capitales de Standard & Poor’s mostró su preocupación por el desempeño de la economía de Brasil que es el segundo socio comercial de Uruguay, por detrás de China. Recordó que S&P tiene una “perspectiva negativa” en su calificación sobre la economía brasileña porque “enfrenta problemas” para sostener un crecimiento. “La mezcla de políticas fiscales, monetarias y microeconómicas es clave para fomentar la inversión, pero esto no está dando los resultados esperables”, reconoció Mukherji. De todas formas, precisó que es una “señal de deterioro pero no de colapso. Quizás viaje un poco menos de clase media a Uruguay”, estimó el analista.
Loser coincide con esta percepción. “Una desaceleración o un crecimiento muy bajo por el lado de Brasil por supuesto le puede pegar en forma importante a Uruguay en términos de demanda interna por productos uruguayos”, alertó. El experto recordó que Brasil ya aplicó en su momento un “pool proteccionista” que afectó a Uruguay en la colocación de algunos productos. “Sigo pensando en que los términos de intercambio para los países de la región están empeorando”, afirmó. Por otro lado, advirtió que una “caída importante” en la economía argentina “pegaría muy duro” a Uruguay en la inversión y el turismo. Además, una mayor devaluación en el vecino país complicará más aún la competitividad uruguaya con este destino.
El frente interno
En sintonía con el diagnóstico de economistas locales y el propio gobierno, la inflación es considerada por los expertos del exterior como el “gran desafío” de Uruguay para 2014, aunque también deberá atender otras cuestiones macroeconómicas.
“Las expectativas inflacionarias y la inflación siguen altas y por sobre el rango (de 3% a 7%) fijado por el Banco Central (para el año próximo). El gobierno necesita acompañar la política monetaria con una política fiscal más en sintonía”, sugirió Barboza del Itaú BBA. En tanto, para Mukherji si bien es un “logro” que la inflación esté por debajo del 10%, aún quedan algunos retos como eliminar la indexación de los salarios. “Los países que han tenido altas tasas de inflación tienen más inercia dentro de la economía. Siempre estamos siguiendo con mucho atención este tema pero no pone en peligro la calificación”, aseguró el ejecutivo de Standard & Poor’s.
A juicio de Loser, tener una inflación cerca del 9% “es un problema bastante serio”, afirmó. En otro aspecto, si bien indicó que la posición fiscal de Uruguay “no es terrible” si muestra señales de “debilidad”. Dijo que hay que seguir trabajando para reducir el déficit como se hizo a lo largo de 2013. En ese sentido, Barboza consideró que “es posible que haya un debilitamiento adicional de la cuentas fiscales por una débil recaudación impositiva y falta de control del gasto público” este año.
Para la economista jefe del BBVA Research para Uruguay y Argentina, Gloria Sorensen, la situación económica no cambiará significativamente pese a los cambios que se dieron en el equipo económico con la salida del exministro, Fernando Lorenzo, y la asunción de Mario Berga en su lugar. El BBVA Research mantiene su perspectiva de crecimiento de la economía uruguaya de 3,9% para 2014, una inflación que cederá a 7,9% y un consumo privado que crecerá a una tasa del 4% frente al 5,4% estimado para al año pasado. Asimismo, prevé un deterioro del déficit fiscal que terminará el año en 2,3% del PIB frente al 2,1% de 2013.
¿Cómo pega el año electoral?
Para el economista del Itaú BBA, Juan Carlos Barboza, “hay varios proyectos de inversión pública que pueden deteriorar la situación fiscal y que pueden salirse de control en 2014 porque comienza un proceso eleccionario que es naturalmente largo”. Añadió que en este contexto, resulta “difícil lograr avances significativos en la consolidación fiscal, lo que sería necesario para complementar la política monetaria contractiva en la lucha contra la inflación”. En tanto, a juicio del CEO de Centennial GroupLatin America, el año electoral no será un obstáculo para al arribo de inversiones porque Uruguay sigue siendo un destino “atractivo” para los capitales del exterior. Precisamente, Mukherji de S&P indicó que los proyectos de inversión no se detendrán por el proceso eleccionario. “Obviamente que habrá mucho debate, pero los temas no son relevantes para influir en la decisión de los inversores”, aseguró. Añadióque la marihuana puede ser un tema importante para Uruguay pero “no determinante” para influir en las decisiones y evaluaciones que hacen los inversores.