Apenas 1.227 empresas notificaron a la Inspección General del Trabajo que están empleando formas de teletrabajo o trabajo en domicilio para algunos o todos los empleados de su plantilla. Ese número representa un 0,6% del universo de empresas (192.972), según datos del Ministerio de Trabajo a los que accedió El Observador.
En el número total de empresas se incluyen hasta aquellas que solo tienen un empleado, como quien tiene contratado el servicio doméstico. Además, solo 43 empresas notificaron que aplicaron el adelanto de licencia, otra de las posibilidades que el Ministerio de Trabajo aprobó para paliar los efectos de la crisis.
El 16 de marzo el Poder Ejecutivo promulgó el decreto 94/020 que en el marco de la emergencia nacional sanitaria declarada, pide a los empresarios que, en la medida de lo posible, faciliten el trabajo a distancia y que en caso de hacerlo lo comuniquen al Ministerio de Trabajo.
“Exhortase a todos los empleadores a instrumentar y promover, en todos los casos que sea posible, que los trabajadores realicen sus tares en sus domicilios. Esta situación deberá ser comunicada a la Inspección General del Trabajo a sus efectos. El empleador deberá suministrar los implementos necesarios para realizar la tarea encomendada”, dice el artículo 6 del decreto que, entre otras cosas, también establecía el cierre de fronteras con Argentina y el cese de los vuelos con Europa.
“Significa un desafío de todo punto de vista, para trabajadores, para empresas, pero también para la Inspección porque nos sitúa ante una nueva manera de darse la relación de trabajo y eso genera dificultades para ejercer el contralor de muchas cuestiones”, explicó a El Observador el inspector general de Trabajo, Tomás Teijeiro.
Es por eso que el gobierno solicitó a las empresas que comunicaran en caso de aplicar esta modalidad. La Inspección debe controlar el cumplimiento de obligaciones formales vinculadas a la relación laboral, pero también debe ejercer el contralor de la cantidad de horas y en qué condiciones se desarrollan las actividades en el domicilio, explicó Teijeiro
EFE
Pero esto no solo presenta un desafío en la actual pandemia sino que, en la medida que la situación por el virus se supere, este tipo de trabajo va a quedar instalado como una posibilidad en Uruguay de una manera mucho más habitual que en la actualidad. “Eso va a implicar un cambio en la mentalidad de muchas empresas y trabajadores. Es uno de los grandes desafíos que va a plantear la salida de esta crisis”, explicó Teijeiro.
Controlar las condiciones de trabajo de un empleado en la casa presenta mayores dificultades que hacer la inspección del lugar de desarrollo de tareas en una empresa. La Inspección General del Trabajo todavía no hizo inspecciones en este sentido en lo que va de la pandemia.
Otras inspecciones
La Inspección General del Trabajo aprobó dos resoluciones con disposiciones y recomendaciones para la prevención de la expansión del virus en los lugares de trabajo. Y, en ese marco, entre el 16 y el 27 de marzo se realizaron más de 60 inspecciones en distintos establecimientos de todo el país con el fin de prevenir y de controlar las resoluciones del Consejo Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (Conassat).
“Nos hemos encontrado de todo, pero el resultado en general es positivo. Hay disposición de las partes, empelados, empresarios, incluso donde no hay organización de los trabajadores, de respetar, profundizar y, donde no existían, implementar en forma inmediata los protocolos para evitar la propagación del virus”, explicó el inspector general de Trabajo. Estas inspecciones se concentraron más que nada en establecimientos tipo supermercados y call centers, donde hay una aglomeración de gente.
En ese sentido, Teijeiro destacó el trabajo conjunto que se está desarrollando con las distintas áreas del Ministerio de Trabajo para que todas las empresas puedan disponer del materia que el Ministerio de Salud Pública recomienda a los efectos de contener la propagación del covid-19.