El mexicano Sal Mendoza ganó el martes la medalla de oro en los 1500 metros en silla de ruedas en los Juegos Paralímpicos de Atenas, pero las tribunas estuvieron desoladas en comparación con las eliminatorias del domingo, cuando 30.000 espectadores animaron a los atletas.
La prueba, uno de los eventos principales de los Juegos, se llevó a cabo a las 9:05 de la mañana hora local (0605 GMT) en un estadio olímpico prácticamente vacío.
"Este es uno de los eventos más importantes y debería contar con una asistencia acorde al mismo. Yo compito frente a más gente en algunos eventos regionales en Canadá", comparó. "Estos son los Paralímpicos y no debería ocurrir algo así".
"Creo que esto demuestra una falta de liderazgo y alguien tiene que hacerse responsable", criticó Adams.