"Nos metimos en una crisis que nadie sabe dónde termina. Vamos a hacer las elecciones en ocho, nueve meses, nos metemos en una transición con el objetivo de potenciar el Frente Amplio y por lo tanto esa transición la tenemos que hacer con Xavier, que todo el mundo dice que ha llevado una dirección ejemplar (...) incluso lo dijeron varios voceros del MPP", indicó senador del Frente Líber Seregni, Rafael Micheli, grupo del ala astorista en la coalición de izquierda que apoyaba la permanencia de Xavier al frente de la fuerza oficialista.
El sábado en el Plenario del Frente Amplio (FA) se votó la dimisión de Xavier como presidente del partido de gobierno, ya que algunos sectores sostenían la existencia de una incompatibilidad en el doble cargo de presidenta y senadora. Con 85 votos a favor, el órgano que reúne a todos los sectores del FA resolvió la dimisión de Xavier.
"Lo que no es compatible es tratar de hacer política y no tener sentido común", criticó Michelini cuando el periodista Leandro Gómez le preguntó acerca de la comunión entre ambos cargos.
Xavier fue electa presidenta en mayo de 2012, y en abril de 2013 renunció al Senado para dedicarse exclusivamente a la tarea partidaria debido a la postura del MPP y de las bases, que entendían que la función de encabezar la fuerza oficialista exigía exclusividad.
Sin embargo, desde el Partido Socialista y el ala astorista planteaban que Xavier debía continuar como presidenta del FA hasta que se realizaran nuevas elecciones en el año 2016. De esa forma, se pretendía evitar una discusión interna mientras se negocia el Presupuesto.
De cara al próximo plenario el sábado 15 de agosto, Michelini señaló que de no construirse una "solución con Mónica (Xavier), no habrá solución".
En entrevista con El Observador TV el pasado mes de junio, Xavier dijo que su intención era pedir licencia para no obstaculizar el proceso que derivaría en la elección del próximo presidente de la coalición. Afirmó que no le interesaba "alargar" la situación generada sin "encausar" lo resuelto por el plenario del FA del pasado 7 de febrero, que amplió provisoriamente su mandato y creó una comisión especial con el objetivo de decidir el mecanismo por el que se elegirá al próximo presidente de la coalición de izquierdas.