27 de octubre 2014 - 19:42hs

Desde que Pablo Mieres, el líder del Partido Independiente (PI), se despertó ayer de mañana no paró de mirar números. Es que durante su campaña se planteó dos objetivos principales: que el partido creciera y evitar las mayorías parlamentarias.

El domingo de noche ambos objetivos parecían cumplidos. Por un lado, el PI conquistó tres bancas en la Cámara de Diputados –en la actual legislatura tiene dos– y llegó por primera vez al senado. De todos modos, aunque el escrutinio primario que finalizó ayer de noche lo daba como miembro del Senado, el margen de votos que posee es tan estrecho que habrá que esperar a la semana que viene, cuando se realice el escrutinio por departamentos, para poder confirmarlo con total certeza.

Por otro lado, las cifras preliminares de votación parecían poner fin a una década de mayorías parlamentarias de un solo partido.

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Sin embargo, a lo largo de la jornada de ayer el panorama cambió: se confirmó que el Frente Amplio (FA) obtuvo el diputado 50, con lo que logró la mayoría parlamentaria en la cámara baja y 15 senadores, con lo cual, de ganar el balotaje, tendría la mayoría en todo el Parlamento.

Con ese escenario la posición del PI dentro del Poder Legislativo no será la misma. Mientras que sin mayorías parlamentarias ese partido se perfilaba como la clave en la negociación con otras fuerzas políticas, la mayoría del FA en Diputados, lo coloca en segundo plano, pero lo encuentra en un proceso de lento pero constante crecimiento. “Tan mal no nos ha ido. Tampoco hemos pegado el gran salto”, dijo Mieres en una entrevista realizada por Leandro Gómez en El Observador TV, que se resume a continuación.

EL FA mantiene su votación, creció el PI y aparece un diputado por izquierda. ¿Más gente votó a la izquierda el domingo que hace cinco años?

Parecería que el FA tiene un mínimo desgaste. Yo creo que el panorama más general es que nosotros tuvimos un escenario hasta el 2004 y otro a partir del 2004. Hasta el 2004 era un escenario dinámico, de crecimiento del FA y reducción de votos de los partidos tradicionales. Pero a partir del 2004 se instaló una situación de alta estabilidad y de una elección a otra los movimientos son de muy pocos puntos y el FA está fuerte aunque ha perdido algunos puntos. El dato de ayer es una insatisfacción por izquierda.

Usted decía el domingo que los principios del PI no van a cambiar. ¿Qué significa eso?

Creo que lo que quise decir el domingo fueron dos cosas: la libertad político-electoral. No sé qué vamos a hacer el domingo, pero el PI no está pensando en ningún caso integrar ninguno de los dos bloques. Somos el PI y vamos a seguir marcando votos independientemente. Y lo segundo es que no vamos a hacer una negociación por cargos.

Hay una plataforma de diez puntos. ¿Qué implica eso?

Implica temas que son muy importantes para el país, que los debe transitar en el próximo período y que son los asuntos de la agenda que nos parece que hay que priorizar. Tendremos más suerte o menos suerte. Si el FA confirma su mayoría obviamente el margen de diálogo se vuelve bastante incierto porque puede volver a actuar como ha actuado en estos años, que es decidiendo en su cúpula política en su partido y trasladando luego eso al parlamento y votándolo de manera vertical.

¿Pero esa lista de prioridades estaría sobre la mesa en una conversación con otros partidos?

Sin dudas. Puede ser después de noviembre; es una agenda de gobierno, entonces esto va más allá de la segunda vuelta. Es incluso para dialogar con el presidente que resulte electo el 30 de noviembre.

¿Habló con alguno de los candidatos en estas horas?

Solo para saludar. Bordaberry nos llamó a los otros tres candidatos el sábado; después me volvió a llamar. Yo lo llamé y no pude comunicarme. Quise hablar también con los otros dos. Hablé con Vázquez, nos saludamos simplemente. La verdad es que fue un saludo de esos de estilo que tiene con ver con la felicitación y nada más. Con Lacalle Pou no pude, estaría ocupado, pero sí pude hablar con Larrañaga. Le pedí que le transmitiera a Lacalle Pou mis saludos y aproveché para saludarlo a él también.

Si alguien repasa en estos últimos diez años las posturas del PI en el Parlamento ha estado del lado de blancos y colorados.

En el sentido en que nosotros hemos sido un partido de oposición, no de gobierno. Pero nosotros votamos el presupuesto de este gobierno y esa es una ley madre. Ayer logramos un resultado exitoso junto con el FA contra la baja de imputabilidad. Hay coincidencias con el FA.

¿No corre algunos riesgos al no definir una posición?

Sabemos que los riesgos están para un partido que ha tenido una postura de enfrentamiento a los dos bloques. Somos tan definidos que no nos acomodamos a ninguno de los dos. Mucha gente lo ve como una debilidad, pero es una fortaleza.

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