Mariano Monti, el tecnócrata que asumió como primer ministro para salvar a Italia de una crisis mayor y que el viernes oficializó su renuncia después de 13 meses, dijo ayer que está dispuesto a gobernar el país si algún partido político acepta su agenda de medidas.
“Estoy dispuesto, si se me pide, a asumir la responsabilidad”, afirmó en la tradicional rueda de prensa de fin de año. Según explicó, elaborará un documento programático que se llamará “Cambiar Italia. Reformar Europa por un empeño común”, con ideas sobre lo que debe hacerse para no volver a una situación de emergencia económica. El texto estará disponible para todos y el grupo político que esté dispuesto a aplicar sus medidas podrá tenerlo como presidente de gobierno. “Yo no me decanto por nadie”, comentó, como indicando que no se fijará en el color político de los que acepten sus ideas.
“No seré candidato en las listas porque soy senador vitalicio, pero si algunas fuerzas políticas manifiestan el propósito de presentarme después como presidente del Gobierno, lo evaluaré y podría decir que sí”, dijo Monti.
Luego el tecnócrata devenido en político aseguró que su nombre no aparecerá asociado a ningún partido porque no quiere dar lugar a enfrentamientos, e insistió en que serán las fuerzas sociales las que tendrán que seguir su programa.
Por último, Monti pidió a los partidos políticos que no prometan “ilusiones” en la próxima campaña electoral y afirmó que hay dos cosas que pueden acabar con todo lo que se ha logrado en los últimos meses: “No seguir las líneas guía de Europa” y “quitar el IMU”, en referencia al impuesto sobre la primera casa.
En su conferencia de prensa, el primer ministro que recién dimite tuvo lugar para criticar a Silvio Berlusconi, líder del Pueblo de la Libertad (PDL), antes su aliado pero con quien últimamente estuvieron distanciados.
“Me cuesta seguir los procesos mentales de Berlusconi. Un día critica al Gobierno y al día siguiente me elogia”, comentó Monti.
Primeras respuestas
Il Cavaliere le respondió con ironía al conceder una entrevista al canal de la televisión pública RAI1. “He tenido una pesadilla: un nuevo gobierno Monti”, declaró.
Desde su partido, el secretario Angelino Alfano aseguró que con las declaraciones de ayer Monti “ha cerrado cualquier posibilidad de colaboración” futura entre él y su partido.
Desde el Partido Demócrata (PD), el líder Pierluigi Bersani explicó que su formación esperará para conocer los puntos del programa de reforma anunciado por Monti y que luego tomará una decisión sobre la propuesta.
“Escucharemos con gran atención las propuestas de Monti”, afirmó, pero aclaró que en cualquier caso “la palabra pasará ahora a los italianos”, llamados a votar el 24 y 25 de febrero en elecciones generales.