Los presos que murieron calcinados y a cuyos restos se retiraba en fragmentos la mañana del jueves estaban totalmente encerrados en la prisión hacinada que se incendió en Honduras; la mayoría de ellos no estaban acusados y mucho menos sentenciados, de acuerdo con un informe gubernamental que obtuvo The Associated Press.
Muchos internos muertos no tenían juicio ni sentencia
Más de la mitad de los 856 presos aguardaban juicio o estaban retenidos como supuestos integrantes de pandillas