Con serios problemas de funcionamiento en ofensiva y con fallas en la defensa, que a los 25 minutos lo habían dejado 0-2 en el marcador, Nacional arregló su debut en la Copa Bridgestone Libertadores con actitud, pelotazos al área, la cabeza de Abreu, el oportunismo de Iván Alonso y la mano que le dio el árbitro chileno que en los descuentos no sancionó un claro penal de Israel Damonte sobre Damián Díaz, que hubiera sido lapidario para los intereses albos.
Nacional lo emparchó con el juez y con rebeldía
El tricolor empezó mal, sin fútbol y con problemas defensivos, que arregló al final con Abreu, Alonso, Recoba y el juez Osses