Por lo menos un año y medio antes del comienzo de la próxima ronda de los Consejos de Salarios, la discusión sobre los puntos claves del mismo se instaló en el gobierno, trabajadores y empresariado por dos puntos claves. En primer lugar, la forma de ajuste del salario en una primera instancia a partir de un comentario –después matizado– del ministro de Economía, Mario Bergara, y luego, por un planteo realizado por el PIT-CNT en el que establecen que pretender cambiar el esquema de la Negociación Colectiva, agrupando las mesas por cadenas de valor y no por rama de actividad, según consignó El País.
En una comparecencia ante la comisión de Hacienda de Diputados, Bergara sugirió que para la próxima ronda salarial (2016) era necesario ir hacia ajustes de salarios nominales y evitar los correctivos por inflación pasada. Luego de despertar las quejas de la central sindical el ministro explicó que los nuevos mecanismos no implicarían una reducción del salario real. El coordinador del PIT-CNT, Fernando Pereira, dijo a El Observador que es condición para su instrumentación que se modere antes la inflación, hoy de 9,06% interanual.
Con respecto al planteo de la negociación por cadena de valor, Pereira explicó que el PIT-CNT no pretende que “toda la negociación pase a ser de cadena de valor”, aunque dijo que sí hay sectores que “claramente” se podría estudiar con las cámaras empresariales y el gobierno, “para empezar a analizar la cadena de valor”.
Consultado por El Observador el lunes pasado ante estas declaraciones, el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Javier Carrau, tuvo una postura crítica ante el planteo de la central sindical. Dos días después, El País informó de la postura del ministro Roberto Kreimerman, que dijo que “el modelo de la producción mundial está yendo hacia las cadenas productivas”. Y agregó: “El mundo camina hacia ese lado pero (en Uruguay) tiene que ser de una forma negociada y acordada”.
Con respecto a esto, el presidente de la Comisión de Relaciones Socio - Laborales de la gremial, Andrés Fostik, le dijo a El Observador: “¿Quién se puede extrañar de que el gobierno y el PIT-CNT coincidan en una política laboral? Es la tradición hasta ahora”. Agregó que si finalmente el planteo de la central se hace realidad, lo darán como “cosa consumada” e irán “como hasta ahora” al lado que la legislación les indique.
En el mismo sentido se expresó el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Perera, que calificó el planteo como “chiste” , “atropello” y “locura”. Dijo que así, sindicalistas y gobierno “van avasallado los derechos de todo el mundo”.
“Como la ley de inclusión financiera, la de responsabilidad penal empresarial, para mí son todas leyes ideológicas, no estoy de acuerdo”, enfatizó el representante de los empresarios del sector comercio y servicios.
Desde el gobierno también se pronunció el director de Trabajo, Luis Romero, que expresó a El Observador que como está el Consejo de Salarios “ha servido bastante bien”, pero que “frente a estas nuevas iniciativas” tendrían que reunirse las partes para que lo más “rápido posible” se tengan digeridas las posiciones de cada uno y así implementar los cambios, si es que estos se dan. Dijo que es saludable que se discutan estas propuestas para “ver si pueden mejorar” la negociación.
La economista Gabriela Mordecki, coordinadora del área de Coyuntura del Instututo de Economía (Udelar) le dijo a El Observador que negociar por cadena de valor, “a priori” considera que “complicaría más de lo que solucionaría”.
Mientras que el el economista Ignacio Munyo del Centro de Economía de la Universidad de Montevideo, expresó a El Observador que no ve la propuesta ni operativa ni relevante. Los economistas expresaron distintas opiniones sobre el otro tema clave para el Consejo: la indexación. Mordecki le restó relevancia, mientras que Munyo consideró que será un tema clave para controlar la inflación.
El PIT-CNT propuso
Fernando Pereira del PIT-CNT dijo a El Observador que el motivo por el cual propusieron un cambio en los grupos negociadores, a cadena de valor, es impulsar una mejora en la distrubución del ingreso. Intentarán llegar al Consejo con su propuesta, aunque se mostró paciente: “Todos quisiéramos que empiece en 2016 pero nadie se va a cortar las venas si no se logra”. Fue claro en su postura negociadora ante las cámaras empresariales, dijo que quiere que el tema “se estudie” junto a estas. Por otra parte explicó que “la negociación colectiva, con algunos cambios, data de 1943”. Cuestionado sobre si no entiende que la medida no busca solamente fortalecer cada una de las mesas, Pereira contestó: “Si yo fuera empresario preferiría tener un sindicato fuerte que uno débil”. En referencia a la polémica de la indexación, subrayó que habló con Bergara y este dijo que el ministro entiende que previamente debe darse como condición una baja de la inflación.
Empresarios critican
Andrés Fostik (CIU) dijo, ante la postura común del gobierno y de la central sindical, que irán a negociar al lado que la legislación les indique. De todos modos se preguntó: “Me gustaría saber por qué tenemos que tratar este tema. Adelantamos un proceso ya que hay un acto electoral en el medio y va a haber un nuevo gobierno que, sea cual sea, puede tener posturas distintas”. Agregó: “Hablar de negociación salarial en este momento es medio incomprensible, para ser generoso en los términos”. Javier Carrau (CIU), por su parte, dijo que sería complicado con la negociación de la cadena de valor que entre los trabajadores se pongan de acuerdo y que esto tornaría la negociación más dificultosa. Precisó que la negociación como está es “bastante correcta”, y que “cambiar para lo que dice el PIT sería empeorarla”. Finalmente, Carlos Perera (CNCS) dijo no estar “para nada de acuerdo” con el cambio, que calificó de “un atropello” y “una locura”.
El gobierno apoya
El minisro de Industria Roberto Kreimerman dijo a El País que “el modelo de la producción mundial está yendo hacia las cadenas productivas” y que “el mundo camina hacia ese lado, pero (en Uruguay) tiene que ser de una forma negociada y acordada”. El director de Trabajo, Luis Romero, fue conciliador y explicó que no se opone a ningún cambio y señaló que deben presentarse los mismos lo más rápido posibles para que sean discutidos e implementados. “La palabra ‘no’ la debemos desterrar al negociar”, dijo al ser consultado sobre la postura del empresariado. Pidió participación y negociar de buena fe. Finalmente, el ministro de Economía Mario Bergara dijo, a comienzos de julio en Comisión de Hacienda que él consideraba que debían desindexarse los salarios en la próxima negociación. Luego matizó sus dichos, explicando que es “prerrequsito” para tomar esa medida el control de la inflación.
Economistas tienen posiciones divididas
Los analistas consultados concordaron en que no les parece conveniente negociar por cadena de valor. “No se puede negociar así porque tienen características intrínsecas muy distintas en la formación de los salarios y de los precios”, dijo la coordinadora del Instituto de Economía de la Facultad de Economía (UdelaR) Gabriela Mordecki. Ignacio Munyo, del Centro de Economía de la Universidad de Montevideo, comentó que en un contexto en el que la economía va a crecer menos, y los salarios van a tener que desacelerar su suba, juntar rubros y negociar para todos por igual “genera un problema para las empresas”. En referencia a la indexación, Mordecki dijo no creer que “la inflación se resuelva con desindexar los salarios; es una parte, pero no es todo”. Munyo señaló que para controlar la inflación hay que ajustar salarios por inflación futura. Eso es posible que lo acepte un sindicato si el compromiso que se plantea el gobierno es creíble, afirmó.