"Anoche felicité a Donald Trump y me ofrecí a trabajar con él en nombre de nuestro país", dijo Clinton, que confió en que el magnate neoyorquino sea "un presidente exitoso para todos los estadounidenses" y pidió a los suyos aceptar el resultado y mirar hacia delante.
"Hemos visto que nuestra nación está más dividida de lo que creíamos, pero yo todavía creo en Estados Unidos y siempre lo haré", apuntó.
Jaleada por decenas de seguidores y acompañada de su marido y su hija, Clinton reconoció que la derrota en los comicios es algo "muy doloroso y lo será por mucho tiempo".
Pese a ello, urgió a sus seguidores a seguir trabajando en favor del proyecto que ha defendido: "Nuestra responsabilidad como ciudadanos es seguir poniendo de nuestra parte para construir los EE.UU. mejores, más fuertes y más justos que buscamos".
También quiso lanzar a sus partidarios un mensaje de optimismo, asegurando que "nuestros mejores días todavía están por delante", y pidiéndoles mantener la "esperanza".
"Somos más fuertes y seguiremos adelante juntos. Y no debéis arrepentiros nunca de luchar por eso", señaló.