En Estados Unidos, Barack trae esperanza, cambio... baba y llanto. Barack no es en este caso el presidente electo de ese país, Barack Obama, sino un bebé neoyorquino nacido el lunes.
"Me prometí que si Obama se convertía en presidente, llamaría a mi hijo Barack", dijo al diario Daily News Stephanie Treasure, de 28 años.
"Sería bueno que el nombre le traiga suerte", añadió Treasure.