El Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) emitió este martes una declaración en la que manifiesta su “preocupación ante la inminente aprobación de la llamada ley de ‘matrimonio igualitario’”, que votará este miércoles la Cámara de Diputados.
La CEU advierte también sobre el peligro que supone legislar “siguiendo modelos provenientes del extranjero”, “sin análisis antropológico y sin profundizar las consecuencias que las alteraciones legales conllevan para el conjunto de la sociedad uruguaya en el tema de la familia”.
Subrayan que esta ley “pone en riesgo derechos tan fundamentales como los del niño, que corre el riesgo de convertirse en un objeto”, cuando se plantea la adopción como un derecho de todos los matrimonios y se pierde de vista “el interés del propio niño de crecer, en lo posible, con una clara referencia materna y paterna”. En este sentido recuerda, que no por ser aprobada, “una ley es moralmente buena”.
Los obispos cierran su declaración citando unas consideraciones que el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, ahora papa Francisco, envió a las Hermanas Carmelitas de Buenos Aires, cuando un proyecto similar estaba por aprobarse en Argentina.
“El pueblo argentino deberá afrontar, en las próximas semanas, una situación cuyo resultado puede herir gravemente a la familia. Se trata del proyecto de ley sobre matrimonio de personas del mismo sexo. Aquí está en juego la identidad y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones”, resaltaba Bergoglio en una carta fechada el 22 de junio de 2010.