El economista Gabriel Oddone de CPA Ferrere informó que el gobierno no logrará que la inflación entre en punto medio del rango meta (5%) en 18 meses como apuntó el presidente Tabaré Vázquez el pasado 1º de marzo, y profundizó que se ubicará en 8,5% a fin de 2015 y en 8,3% a fin de 2016.
Agregó que si los precios del combustible absorbieran toda la baja de que ha sufrido el crudo a lo largo de los últimos meses, apenas bajaría la inflación a 7,7%. Y que si por otro lado se lograra que el salario real se mantenga estable en el presente ejercicio –algo muy difícil– la inflación se ubicaría apenas por debajo de 8%.
“No es posible apuntar a 5%”, aseguró Oddone.
Estas declaraciones las hizo el economista socio de Ferrere en la presentación “Perspectivas económicas: los desafíos del nuevo gobierno en una economía en transición”; evento en el cual disertó junto con el econommista Alfonso Capurro.
Oddone señaló además que se está en un año bisagra porque ante una economía desacelerándose, existe una inercia y percepción de que el país seguirá creciendo al mismo ritmo, algo que no sucederá y que actúa como amenaza en los venideros consejos de salarios.
Al mismo tiempo, las economías de Brasil y Argentina, que se prevé caigan en recesión, representan otra amenaza para los ejercicios 2015 y 2016. Y que Uruguay, que ha logrado desacoplarse de estos países, terminará haciéndolo especialmente en 2016, cuando se espera que los vecinos retomen un camino de crecimiento.
En este sentido, explicó que las exportaciones han caído hacia socios como Europa y Brasil en el último trimestre de 2014, tanto en volumen como en precio, y que ante las perspectivas negativas de estos socios comerciales, este es un llamado de alerta.
Se refirió también a que deben tomarse medidas fiscales que lleven a que se logre bajar 0,8% de déficit, para mantener un nivel que de no lograrse podría desembocar en una situación como la brasileña en la que el real devaluó 14% en lo que va del mes para ajustar las cuentas públicas.
En otro orden señaló que de acuerdo a sus cálculos, el dólar terminará el año a $27,08, y se mantendrá una política monetaria contractiva para controlar la inflación.