"Según los elementos en nuestro poder, la explosión que mató a Rafic Hariri fue provocada (...) con una camioneta bomba de tipo Mitsubishi, de color blanco, con el volante a la derecha" (al estilo anglosajón), declaró Detlev Mehlis, el fiscal alemán que dirige esta comisión.
Este no pudo indicar si el vehículo estaba estacionado o en movimiento cuando tuvo lugar la explosión, que costó la vida a 20 personas en total.
El ejército y los servicios de inteligencia sirios se encontraban en Líbano durante este atentado, y recién abandonaron el país el 26 de abril.
"Estamos aquí para establecer la verdad", agregó Mehlis, un célebre magistrado alemán que dirigió esta comisión integrada por investigadors llegados de varios países.