La reapertura del cine Grand Prix en julio de 2012 trajo entusiasmo a los vecinos del Cerrito de la Victoria y fue la concreción de un sueño para Martín Daian, propietario de la sala. Durante los primeros meses luego de su reapertura, el Grand Prix brilló como en sus mejores épocas recibiendo a viejos conocidos que volvieron a la sala 30 años después de su cierre y a nuevas generaciones.
Otro cine en problemas
El cine Grand Prix del Cerrito de la Victoria estuvo tres meses cerrado por falta de público. Su dueño ya piensa en venderlo