Los socialistas, en palabras de su coordinador, Jorge Coelho, han conservado el respaldo del electorado que cosecharon en 2001, aunque en esta ocasión el resultado no entrañará la dimisión del primer ministro, José Sócrates.
Una avería informática retrasó durante más de hora y media el computo de resultados, aunque los datos no oficiales siguieron fluyendo hasta las sedes de los partidos, gracias a los interventores en los centros electorales.
La CDU, coalición de mayoría comunista, también aseguró que ha arrebatado a los socialistas seis alcaldías, entre ellas las de Peniche, Marina Grande, Vidigueira, Alcochete, Barreira y Sesimbra.
La impopularidad de buena parte de las medidas aprobadas por el Gobierno de José Sócrates contra la crisis económica es la razón a la que aluden de modo abierto muchos políticos del PS para justificar la derrota electoral.
Carmona Rodrigues truncó las esperanzas que las últimas encuestas otorgaron a su rival socialista, el ex ministro socialista y filósofo Manuel María Carrilho.
En Sintra, el concejo más grande del país, el candidato de la coalición del PSD y los conservadores del CDS-PP, Fernando Seara, mantuvo al alcaldía y acabó con las esperanzas de Joao Soares, ex alcalde lisboeta e hijo del ex presidente Mario Soares.
Ese fue el caso de la ex alcaldesa socialista Fátima Felgueiras, primera regidora de la localidad homónima, que huyó a Brasil en mayo de 2003 al saber que la justicia iba a decretar su ingreso en prisión.
Todos ellos comparecieron eufóricos ante los medios de comunicación para proclamar sus victorias que, entre otras cosas, les permiten saldar sus problemas legales y eludir eventuales penas de prisión.
La abstención también arrojó sorpresas, puesto que se pronosticaba una elevada ausencia de los portugueses a las urnas, sobre todo por la llegada de las lluvias tras meses de severa sequía, y la participación superó a la 2001.
(EFE)