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Pedro Figari, el genio fuera de la pintura

El centenario del nombramiento del pintor como director de lo que hoy se conoce como UTU es el motivo de una serie de muestras y conferencias sobre una faceta menos conocida del artista uruguayo

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12 de septiembre de 2015 a las 05:00

Como pintor, Pedro Figari se destacó por sus colores, la fineza de sus dibujos y por la energía con la que cargaba sus obras en las que retrató y homenajeó las raíces de las costumbres uruguayas: el candombe, el tango, la pampa y la vida en las estancias. Pero antes de dedicarse de lleno a la pintura, a sus 60 años, Figari –quien se autorretrataba con una noble y canosa barba y con una mirada penetrante detrás de unos lentes redondos– fue abogado, político, filósofo, escritor, periodista y docente.

Al cumplirse 100 años desde que Figari asumió el cargo de director de la Escuela Nacional de Artes y Oficios (ENAO) –hoy devenida en la Universidad de Trabajo del Uruguay (UTU)–, a lo largo de setiembre y octubre varias instituciones en Montevideo se proponen una revisión de la faceta menos popular del artista.

Fue como director interino en esa organización que Figari impulsó una reforma educativa sobre la enseñanza del arte en Uruguay, a través de la dignificación del artesano y "la valorización de su conocimiento e inventiva como eje central de la producción", según lo explicó el director del Museo Figari, Pablo Thiago Rocca, al introducir la nueva muestra El obrero artesano.

Presentada como la exhibición central de una serie de actividades que el museo de Ciudad Vieja ha realizado en 2015 en torno a la celebración de esa etapa de la vida del intelectual, la muestra contará con la presentación de varios dibujos y estudios realizados por Figari, su hijo, colaborador y arquitecto Juan Carlos, así como de alumnos de la ENAO.

Parte de los objetos que allí se mostrarán –incluyendo cartas, primeras ediciones autografiadas de libros publicados por Figari, fotografías de época, catálogos históricos y recortes de prensa– fueron adquiridos por el museo y la Dirección Nacional de Cultura este año. La exhibición estará abierta al público del 15 de setiembre al 21 de noviembre.

Unos días antes de la inauguración de El obrero artesano y trasladando la celebración desde Ciudad Vieja hasta Atahualpa, la figura de Figari también será recordada en el hogar de otro intelectual uruguayo. La Fundación Vaz Ferreira-Raimondi realizará el ciclo Figari en la quinta, justamente en la quinta Vaz Ferreira, donde se realizarán dos conferencias en torno al legado educativo del artista. Hoy a la hora 11 el arquitecto Gabriel Pelluffo Linari hablará sobre el regionalismo modernista e imaginario indoamericano en la enseñanza de Figari, mientras que dos semanas después será el turno del arquitecto Jorge Schinca, quien expondrá cómo la genialidad del uruguayo puede encontrarse hasta en la fabricación de muebles.

Artesano versus máquina

Obra de Pedro Figari - Remate de Castells
  <p>Arrabal, un óleo sobre cartón fechado en el año 1933 por el pintor Pedro Figari</p>

Arrabal, un óleo sobre cartón fechado en el año 1933 por el pintor Pedro Figari


Según explicó Schinca a El Observador, la quinta Vaz Ferreira –donde vivieron el filósofo Carlos Vaz Ferreira y su esposa, Elvira Raimondi– es el único ejemplo del país donde se muestran de forma práctica los principios de Figari sobre el arte industrial. "Con la aparición de la máquina como productora, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX se pone en manifiesto una crisis mundial de la producción de objetos. El objeto deja de ser único y producido por un artesano y pasa a ser seriado y hecho por una máquina. Frente a eso, Figari se plantea la revalorización del trabajo del artesano", explicó.

En su breve estancia de dos años como director de la ENAO, Figari propuso tener como producto de la enseñanza a artesanos "lúcidos" capaces de enfrentar la producción de objetos desde la creación y no solo mediante la habilidad manual. "Figari plantea que hay que buscar la autenticidad, la no copia formal de productos europeos y utilizar diferentes técnicas de materiales regionales. No replicar. Trabajar con materiales regionales con diseños inspirados en la flora y fauna autóctona", indica Schinca.

Esos postulados de Figari son aplicados en los diseños del artista uruguayo Milo Beretta, quien fue encargado por Vaz Ferreira para realizar el mobiliario de su hogar. Beretta acompañó al pintor uruguayo como docente durante su estadía en la escuela. "Hay una valoración histórica por esa búsqueda de autenticidad y la definición de una identidad nacional. Figari es un hombre de la generación del 1900, cuando se buscó actualizar el pensamiento en el momento que se está produciendo la modernización del Uruguay", señaló Schinca.

El arquitecto agregó sobre Figari: "Fue una persona única y en todos lados se pueden encontrar sus ideas, ya sea en el diseño o en su pintura".

Una decepción fructífera


En su trabajo Innovar desde la tradición: el caso Figari, publicado en la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Universidad de la República, Rocca, un estudioso de la carrera del intelectual, estipuló que debido a la desaprobación que plan de reformas que Figari tuvo más allá de la escuela, el uruguayo "puso fin a la empresa pedagógica" que se había propuesto. Sin embargo, fue esa decepción que dio comienzo su aventura pictórica.

Tras haberse consagrado como abogado, político, filósofo y educador, la nueva apuesta de Figari resultó sorpresiva dentro del medio artístico uruguayo. De acuerdo a la biografía del pintor, el pasaje en su juventud por el taller del pintor italiano Goffredo Sommavilla, junto con la visita a museos europeos y el contacto con artistas uruguayos en su vida profesional despertaron su interés por la pintura.

El fruto de esa inclinación artística puede apreciarse de primera mano desde ayer en el Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, donde desde el viernes se exponen 57 obras del pintor en dos habitación renovadas que conforman la Sala Figari.

La muestra se conforma con obras ya expuestas en el museo, así como otras que se encontraban en el acervo de la institución. Como un pintor prolífico, otras obras de Figari también pueden encontrarse en el Museo Figari, el Museo Histórico Nacional y Museo Nacional de Artes Visuales, entre otros establecimientos.

La colección de Figari del Blanes se compone de diferentes series temáticas que van desde los paisajes, los candombes, las lavanderas, los trogloditas, las piedras, una serie sobre la muerte, autorretratos y dibujos hechos a lápiz.

Para la directora del Museo Blanes, Cristina Bausero, quien también se ha desempeñado como profesora en la Escuela de Cine Dodecá, en la obra de Figari se puede encontrar un lenguaje cinematográfico. "Es fácil imaginar tomas o planos siguientes a un cuadro de Figari. Era un observador frontal, desde la cuarta pared. Sus personajes, siempre están moviéndose de un lugar a otro", indicó a El Observador.

"Era un pintor que se nutría de lo que estaba ocurriendo en el mundo y lo traducía en un lenguaje propio. Es apasionante ir descubriéndolo", agregó.

La exposición en el Museo Blanes podrá visitarse de martes a viernes entre las horas 11.30 y 18:45, mientras que los sábados y domingos se podrá concurrir entre las horas 12.15 y 17.45.

Los múltiples inicios de Figari


Infancia y juventud
1861 - 1885
Hijo de Juan Figari de Lázaro y Paula Solari, Pedro Figari Solari nació el 29 de junio de 1861. A los 24 años se recibió de Doctor en Jurisprudencia en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Su tesis fue un proyecto sobre la Ley Agraria.

Familia
1886
Tras haber trabajado como adjunto a la Fiscalía de la Hacienda, en agosto Figari se casa con María de Castro Caravia y viajan por varios países de Europa. A su regreso a Montevideo se instalaron en una casa en la calle Reconquista. Tuvieron nueve hijos.

Carreras
1893 y 1887
En 1983 funda el diario liberal colorado El Deber y comienza su actividad periodística. Cuatro años más tarde, el 15 de febrero de 1887, fue electo diputado del Partido Colorado por el departamento de Rocha y dio comienzo a su larga carrera política.

Arte
1890, 1900, 1915
En 1890 asistió a clases de pintura con Godofreso Somavillia. En 1900 se dedicaba a pintar en la casa de uno de sus hermanos. Entre 1915 y 1917 ocupó el cargo de director de la Escuela Nacional de Artes y Oficios, en el que presentó una reforma de la enseñanza industrial.

Muerte
1938
Figari falleció el 24 de julio. Fue velado en la casa de su hijo Pedro y sepultado al día siguiente en el Cementerio Central. Ese año trabajó en una película sobre su obra y una exhibición en Nueva York.
(Fuente: Cronología de Pedro Figari Solari por Jimena Hernández)

Octubre

La Escuela de Artes y Artesanías de la UTU también realizará un ciclo de actividades en torno a la celebración de la experiencia educativa de Figari. Entre el lunes 5 y viernes 9 de octubre se llevarán a cabo jornadas de investigación y exposición sobre la concepción pedagógica y el proyecto educativo del pintor, así como una mirada analítica a su arte y estética. La programación puede encontrarse en el sitio oficial de la institución, escueladeartesyartesanias.edu.uy.
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