La aceleración de la inflación con un menor aumento del salario nominal, llevó a que en abril, el poder de compra de los uruguayos creciera a menor ritmo por segundo mes consecutivo y alcanzara el nivel más bajo desde mediados del año pasado, impulsado por un merma del crecimiento tanto en el sector público como en el privado.
La capacidad consumo de los trabajadores del país aumentó en abril 2,7% en relación al mismo mes de 2014, según los datos que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística (INE). De ese modo, el salario real se moderó por segundo mes tras la suba de 3,57% en marzo y el incremento previo de 3,64% en febrero. Este bajo nivel de aumento no se registraba desde junio del año pasado cuando el salario real se incrementó 2,5% interanual.
La desaceleración fue general. Mientras que el poder adquisitivo de los públicos pasó de 2% a 3% en la medición interanual, los trabajadores privados pudieron adquirir en abril 3,5% más de bienes y servicios que en igual período del año pasado, tras haber incrementado su capacidad de consumo 4,5% en el mes anterior.
El impulso que tuvo la evolución de los precios en el mes junto con el menor dinamismo en el aumento del salario nominal, fueron los factores que incidieron en que la capacidad de consumo se debilitara. Así, el nivel inflacionario viene ganando terreno desde hace dos meses, cerrando en la medición interanual de abril en 8,23%, tras el dato de marzo de 7,55%. La mayor presión inflacionaria se suma con el menor incremento del salario nominal para profundizar aún más la merma del poder de compra de los trabajadores locales. El aumento del salario nominal fue de 11,1% respecto a abril de 2014, siendo el nivel más bajo de expansión desde marzo del año pasado cuando subió 10,6% interanual.
Mientras que los trabajadores públicos vieron desacelerar su nominal una décima de punto porcentual de 9,7% a 9,6%, la suba del salario de los privados pasó a 12% tras el incremento anterior de 12,3%. Si se desagrega por sector de actividad la merma en el poder de compra fue genérica. La capacidad de consumo de la industria pasó de 5,1% a 3,1%, en la construcción la desaceleración alcanzó a 3,7% tras el aumento previo de 4,4%. En tanto, el poder de compra de los trabajadores del sector comercio aumentó 4,5% –siete décimas de puntos porcentual menos que el aumento de marzo–. El poder adquisitivo de los trabajadores del sector de servicios sociales y de la salud fueron los que tuvieron la menor suba (2,4%), seguido por el poder de compra de intermediación financiera que aumentó 3,1%. La enseñanza junto con transporte y comunicaciones subieron 3,6% y el sector de actividades inmobiliarias lo hizo 4,5%.