Terminó la pesadilla. Atrás quedó el golpe en la cabeza, el intentó de ingresar y el mareo. La locura generalizada del médico, banco de suplentes y cuerpo técnico por una situación vivida con la adrenalina a flor de piel. Finalizó la incertidumbre de la internación y ese primer estudio que no brindó un resultado alentador. Se terminaron los nervios. Richard Porta fue dado de alta y ahora deberá guardar reposo durante dos días para luego comenzar lentamente a entrenar. De jugar el fin de semana ni se habla.
Porta: “Fue una irresponsabilidad lo que hice”
El delantero de Nacional reconoció que “en ningún momento tuve autorización para volver a la cancha”, que actuó mal y se disculpó con el doctor Leonardo Salvarrey