Portugal se prepara este jueves para quedarse sin servicios públicos porque los sindicatos convocaron a una huelga general contra las medidas de austeridad adoptadas por el gobierno a cambio de un rescate internacional de 78.000 millones de euros (104.000 millones de dólares).
El paro de 24 horas sucede en medio de los crecientes apuros mientras Portugal, una de las economías más frágiles de Europa, eliminó empleos y se hunde cada vez más en la recesión. Los pasajeros enfrentaron severas interrupciones. Más de 470 vuelos internacionales fueron cancelados, mientras casi un millón de pasajeros tuvieron que llegar a sus destinos sin los servicios normales de autobús o trenes. El metro de Lisboa estuvo cerrado todo el día.
Oficinas de gobierno, escuelas, el servicio postal, la recolección de basura y otros servicios públicos también es probable que se vean interrumpidos gravemente, dijeron las autoridades.
Portugal está encerrado en un programa de tres años para aplicar medidas de reducción de la deuda a cambio del paquete de rescate financiero de sus socios europeos y el Fondo Monetario Internacional. El gobierno de coalición de centro-derecha, que tiene una mayoría absoluta en el Parlamento, y el Partido Socialista, la oposición de centro-izquierda, autorizaron las condiciones del rescate en mayo.
Si el país no cumple con los términos del rescate, podría detenerse la ayuda financiera. Pero al igual que Grecia e Irlanda, otros países de la zona euro que necesitaron un salvavidas financiero, la caída en los estándares de vida ha desatado la indignación por las medidas de austeridad.