La películas uruguayas en exhibición en el 39º Festival de Cine de Gramado supieron honrar el respeto que el país conquistó a lo largo de los años en la ciudad, tras éxitos como Gigante, El baño del papa y Whisky. Mérito de los directores Aldo Garay (El Casamiento) y Sebastián Bednarik (Mundialito), que con técnica y sensibilidad lograron el deseado dialogo con el público, a pesar de que sus películas trataban de temas polémicos.
Producciones uruguayas se ganan la audiencia
Un romance homosexual en 'El casamiento' y las relaciones entre la dictadura y el fútbol en 'Mundialito' se destacan en el 39º Festival de Cine de Gramado