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Propuestas para un país imaginario

Gremiales del trabajo tienen razón de no estar conforme con propuesta salarial del gobierno

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22 de agosto de 2018 a las 05:00

Gremiales empresariales de diversos sectores de actividad tienen razón de quejarse de las pautas salariales que el Poder Ejecutivo puso arriba de la mesa en la nueva ronda de Consejos de Salarios porque consideran que afectará aun más la competitividad de las empresas, en una coyuntura internacional muy inestable e insegura como para aumentar el ya alto costo del sector privado. A la preocupante marcha de la economía mundial, se enfrenta el reto de los problemas económicos estructurales de Argentina y Brasil.

Y en ese escenario convulso, el PIT-CNT no tuvo una idea más original que convocar a un paro general de 24 horas para este miércoles 22, "en reclamo de una verdadera negociación en los Consejos de Salarios", una respuesta a la retirada crítica de cámaras empresariales de esa ronda de negociación tripartita.

Las altas expectativas del gobierno en materia salarial –un componente preponderante en las empresas, mucho más en las pymes– ocurre en un escenario de deterioro del nivel del crecimiento del PIB, que se ubica a una tasa menor al 2,7% y que hace tiempo valió la advertencia de los empresarios de que era necesario un baño de realidad para enfrentar un mundo convulsionado por la ola de proteccionismo, socios comerciales que caminan a los tumbos y una economía doméstica que no está a la altura de las circunstancias.

Con una inflación en ascenso –que se aleja de la meta oficial–, deterioro del mercado de trabajo –caída de la tasa de empleo y en la calidad de empleo–, aumento del déficit fiscal y tarifas públicas nada competitivas, el Poder Ejecutivo pretende ajustes de salarios nominales, no atados a la inflación y con diferentes porcentajes según la categoría donde se coloquen los sectores de actividad, correctivos por inflación a los 18 meses y a la finalización del acuerdo. Eso supone que podría haber un aumento de salario real por encima de la realidad de las empresas ya dañadas por dificultades de competitividad y de rentabilidad.
El miércoles 15, los economistas Gabriel Oddone y Alfonso Capurro, de CPA Ferrere, en una reunión para clientes titulada "Los desafíos de una nueva coyuntura: shock regional sin ancla fiscal", plantearon con suma claridad que la economía uruguaya "corre riesgo de estancamiento" y que el grado inversor está amenazado. La situación es tan preocupante que el próximo gobierno debería encarar un ajuste fiscal de casi 1% del PIB.

El objetivo salarial que propone el Poder Ejecutivo es equivocado para enfrentar los vientos que soplan en la economía internacional y que empiezan a formar olas en nuestro puerto. En lugar de que el instrumento de los Consejos de Salarios sea una polea para mejorar el empleo, reducir la tasa de desempleo y en última instancia que contribuya a mejorar la fuerza de los motores de la economía, la propuesta oficial provocará todo lo contrario y es probable que los efectos negativos estallen en la cara del próximo gobierno.
En ese sentido, es más compartible la consigna sindical del paro de hoy que dice: "Si a los trabajadores nos va bien, al país le va bien". Para ello, lo primero es hacer un esfuerzo por ver las cosas tal como son, porque, como dijo alguna vez el escritor Oscar Wilde, "la realidad hiere, pero es mejor". Y eso, lamentablemente, no lo quieren ver ni el gobierno ni la central sindical.

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