Pero asoman advertencias acerca de la necesidad de tomar medidas de precaución contra el cerco de países vecinos, y otros del continente, en los que la corrupción campea en altos niveles de gobierno y crea el peligro de contagio. El enriquecimiento ilícito e irregularidades en el tráfico de capitales son relativamente escasos a nivel estrictamente interno, a lo que ayuda el pequeño volumen de la economía. Pero ya se han conocido varios casos en que personas o instituciones de nuestro país se han visto involucradas en denuncias por operaciones de lavado de dinero, proveniente del narcotráfico o de entornos gubernamentales cercanos.
Protegerse del cerco corruptivo
Todavía es válida la percepción tradicional de que Uruguay es el país menos corrupto de la región