Un tanto de penal del capitán del PSV Eindhoven, Mark Van Bommel, otorgó la victoria al conjunto holandés sobre el Olympique de Lyon en la final de la Copa de la Paz que ha finalizado hoy en Seúl bajo una lluvia intensa.
La jugada que determinó el resultado final del encuentro y del torneo se produjo en el minuto 23, cuando Eric Carriere detuvo en falta una internada de Arjen Robben dentro del área.
El público coreano, pese a la persistente lluvia, no paró de apoyar al PSV Eindhoven y aclamar a su entrenador, Hiddink, que el pasado verano se convirtió en un héroe nacional al situar a la selección nacional de Corea del Sur en las semifinales de una Copa del Mundo por primera vez en su historia.