Las reacciones locales ante la decisión rusa de bloquear el ingreso de productos de Estados Unidos y la Unión Europea por la tensa situación que se vive en Ucrania, fueron dispares entre empresarios uruguayos. Algunos ven que se creará la oportunidad de aumentar ventas y los precios, y otros piensan que nunca es bueno que se desestabilice el mercado, incluso sabiendo que pueda traducirse en mayores exportaciones en el corto plazo.
En una reunión realizada en Moscú, el director del Servicio Federal Veterinario y Fitosanitario de la Federación Rusa, Sergey Dankvert, se reunió con los embajadores de Argentina, Ecuador, Chile,Brasil y Uruguay para expresarles su mayor disposición para el ingreso de alimentos de esta región, declaró el embajador uruguayo en ese país, Anibal Cabral, al programa Tiempo de Cambio de radio Rural. Los productos que Rusia prohibió su entrada son: carne vacuna, cerdo y aves congelada y fresca, carne ahumada salada y adobada, pescados y mariscos, almejas y otros invertebrados, leche y productos lácteos, vegetales y tubérculos, frutas y frutos secos, subproductos de la carne y quesos.
Consultado por esta decisión comercial, el presidente de la Cámara de Industrias, Javier Carrau comentó a El Observador que espera que “pueda darle la posibilidad a productos uruguayos que ya están comercializándose en Rusia”. Aclaró que es muy pronto para vaticinar la reacción del mercado, pero aseveró que “ojalá se dé que aumenten las ventas a esos países”.
El presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay, Álvaro Queijo, dijo a El Observador que “puede crearse una alternativa ya que Rusia es un mercado interesante” y al cortarse la distribución de sus opciones más cercanas puede “generar alguna mejora”. Explicó que si bien por su contexto las “mejoras de este tipo no son las más deseadas” sino que prefiere que sean “reales y fruto de la competitividad, alguna cosa siempre puede ayudar”. Una de los efectos que consideró esperable es que suban los precios de los productos a ser exportados al país, en lugar de aumentar el volumen colocado. Ejemplificó con la carne, diciendo que seguramente pueda ir a Rusia con mejor precio en lugar de otros mercados.
Una postura distinta tuvo Eduardo Urgal, director del Frigorífico Pando, que ya estaba informado de esta noticia, porque Brasil fue notificado de que fueron habilitadas parara exportar 58 plantas frigoríficas más que las 31 que ya mantenían un fluido comercio con Rusia. En base a esto, Urgal declaró que el faltante que se generó por el bloqueo se recupera con la negociación con el país norteño. “Para la carne vacuna, no va a ser bueno”, señaló el industrial.
En la misma línea, el asesor en citricultura del Ministerio de Ganadería, Federico Monte, dijo a El Observador: “Nos preocupa todo este tipo de medidas porque crea inestabilidad en lo que son las reglas del comercio. El hecho puntual no lo vemos como un beneficio sino que mirando esto a mediano y largo plazo lo que crea es inestabilidad en las reglas del mercado”. Explicó además que los países bloqueados no son competidores porque venden en distintas estaciones y que si bien esto puede traducirse en una más estirada temporada, a largo plazo, la noticia es preocupante. Recordó que en su rubro “entre que se toma la decisión de producir y la cosecha, pasan ocho años”, por lo que estos movimientos no son tan importantes.