En una carta enviada a varios ministros de relaciones exteriores de países de América Latina la organización Human Rights Watch (HRW) solicita a los estados miembros de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que exhorten al gobierno de Venezuela a abordar "inmediatamente la grave situación de los derechos humanos en ese país".
Recordando que la Unasur -representada por los gobiernos de Brasil, Colombia y Ecuador- ha procurado promover el diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición desde que el 12 de febrero se iniciaron protestas masivas en el país, HRW señala que "Venezuela ha respondido a las protestas recurriendo al uso excesivo de la fuerza", y que, además, "funcionarios judiciales han sido cómplices en abusos cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad".
“Mientras que diversos organismos internacionales, entre ellos relatores de derechos humanos de las Naciones Unidas y el Parlamento Europeo, han expresado su preocupación ante las violaciones de derechos humanos en Venezuela, Unasur todavía no ha condenado los gravísimos abusos cometidos por agentes estatales venezolanos”, señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.
“Ante la inexistencia de un poder judicial independiente en Venezuela que pueda frenar los abusos del gobierno, resulta aun más importante que Unasur exhorte a la administración de Maduro a que proteja los derechos de los manifestantes”, agregó.
La carta se envió a los ministros de relaciones exteriores Héctor Timerman de Argentina, Luiz Alberto Figueiredo Machado de Brasil, Heraldo Muñoz de Chile, María Ángela Holguín de Colombia, Ricardo Patiño de Ecuador, Gonzalo Gutiérrez Reinel de Perú y Luis Almagro de Uruguay.
HRW describió en la carta las conclusiones de su informe sobre abusos ocurridos en el marco de las manifestaciones en Venezuela, titulado “Castigados por protestar: Violaciones de derechos humanos en las calles, centros de detención y el sistema de justicia de Venezuela”.