La última cena que se ofreció a los pasajeros más exclusivos del Titanic, aquellos que acudían a su único comedor de pago y saboreaban platos diseñados por el gurú gastronómico de la época, el francés Augusto Escoffier, puede disfrutarse en Granada tras u
Su responsable es el crítico gastronómico y miembro de la Academia Española de Gastronomía Pablo Amate quien, según explicó a Efe, tras visitar hace dos años en Barcelona la exposición sobre el transatlántico, que ahora se exhibe en el Parque de las Ciencias de Granada, decidió estudiar los menús de tan lujoso barco.
Después de meses de investigación y de toparse con "muchas falsificaciones", Amate se hizo con el menú original, escrito en francés sobre papel que imita al pergamino, que se sirvió en ese cenador privado en la noche del 14 de abril de 1912, horas antes de que un iceberg hiriera de muerte al Titanic.
Muestra de la importancia que se dio a la gastronomía, según este experto, es que la presentación de los menús del Titanic, que contaba con 40 núcleos de cocina distintos y unos cien cocineros a bordo, fue un "evento social".
Se despiden, al igual que los infortunados comensales aquella aciaga noche, con la balada anónima "Cerca de ti, Señor", que acompañó al buque en su hundimiento, según explicó a Efe el director gerente del grupo hostelero Camaura, Manuel Adame.
En su opinión, ha sido importante comprobar que la gastronomía "siempre ha sido un elemento donde se apoya cualquier evento", algo que no podía faltar en un barco con una despensa "enorme" y cámaras frigoríficas que permitían la mejor conservación de los alimentos.
El menú que ofrece el restaurante granadino hasta el próximo 25 de agosto es una selección de ese último banquete y, para darle mayor ambientación, fotografías del transatlántico decoran un comedor al que los clientes son conducidos por un capitán de barco.