Reflexiones liberales > Uruguay

Reflexiones aéreas

Pluna ha dejado de volar como un día la ONDA dejó de recorrer las carreteras del país.

Tiempo de lectura: -'

18 de julio de 2012 a las 00:00

Pluna ha dejado de volar como un día la ONDA dejó de recorrer las carreteras del país. Es ley de vida que las empresas no tienen garantizada la inmortalidad. Nacen, crecen, se desarrollan y muchas veces mueren o quedan vegetando. Nada hay de raro, en principio, en que una empresa recorra las cuatro etapas.

Hoy por hoy, RIM (Research in Motion), el fabricante de los populares BlackBerries, se debate en una compleja situación que puede determinar su cierre o su venta, y ello debido a la competencia de los Iphones y los Androids, que hace 5 años no existían. Michael Dell, fundador de Dell Computers, le aconsejó en 1997 a Steve Jobs que cerrara Apple y devolviera el dinero remanente a los accionistas. Por suerte para el mundo Jobs no siguió el consejo de Dell y transformó a Apple en la compañía de mayor valoración bursátil. Pero así como Apple prosperó a niveles que nadie, ni siquiera el propio Jobs, imaginó, RIM puede desaparecer de la faz de la tierra antes de fin de año.

Lo que llama la atención con Pluna, empresa emblemática de Uruguay, es que ha sido reflotada en dos oportunidades. En 1995, cuando se vendió el 49% a Varig, y en 2007, cuando se vendió la mayoría del capital a Leadgate, un fondo de inversión y management, que sin experiencia aérea, fue seleccionado sin licitación para reflotar Pluna. Aunque por algunos períodos pareció que el reflote iba a tener éxito (de hecho en 2010 se incorporaron más aviones), en 2012 el gobierno decidió cerrarla definitivamente y rematar sus aviones y sus líneas.

El sector aeronáutico ha vivido gran cambios en las últimas décadas cuando se terminaron los monopolios que los países otorgaban a empresas de su nacionalidad. Han cerrado compañías emblemáticas como PanAm o Swissair. Otras se han fusionado (Air France y KLM), otras sobreviven con subsidios estatales (Aerolíneas Argentinas y Alitalia). En Estados Unidos, es normal que algunas compañías aéreas se acojan a los beneficios del concordato (Chapter 11) para reestructurarse y reanudar sus operaciones. Lo que no es habitual es la forma en que Pluna capoteó, reflotó y volvió a capotar para ya no levantarse.

De por qué lo que parecía en 2007 un negocio viable (incluso con el cierre de la frecuencia a Europa, sumamente deficitaria), culminó en 2012 con un cierre abrupto es algo que se sabrá, quizá, si se dispone una auditoria independiente. Si hubo ilícitos, los tendrá que determinar la justicia. Pero no todo negocio que termina mal es un fraude ni todo negocio floreciente es ideal para las monjas de la Madre Teresa de Calcuta.

Lo que preocupa desde el punto de vista del derecho es la forma en que el gobierno ha manejado el cierre de Pluna y sus ideas respecto al futuro de otra línea aérea.

Veamos:

1) Se violó el principio de igualdad ante la ley con la aprobación de una norma individual de liquidación de la empresa que se aparta de la legislación concursal uruguaya.

2) Como dijo acertadamente el Dr. Ignacio de Posadas, se hizo post factum una norma Ad hoc, cambiando las condiciones habituales de concordato y quiebra.

3) Mediante esa alteración se pretenden cambiar los órdenes de cobro de los acreedores: el estado, garante de la compra de 7 aviones, se pone por delante de todos hipotecando los aviones a Pluna Ente Autónomo; luego se otorga preferencia al BROU y a ANCAP para cobrar sus créditos (el de ANCAP no se sabe cómo se cobrará aunque si se sabe que lo hará porque de lo contrario no habría votado la ley el sector de Raúl Sendic); los créditos de los trabajadores, entraran en la masa de acreedores a cobrar y luego vendrán proveedores y tenedores de pasajes comprados y pagados a Pluna). Quizá el estado recurra a Rentas Generales para pagar los créditos laborales o al fideicomiso que creó para incluir los activos de Pluna SA que se rematarán en el futuro.

4) Se ha otorgado indemnidad a los anteriores socios de la empresa Pluna SA, en una disposición más que cuestionable ética y jurídicamente.

5) En cualquier caso, se han modificado las reglas de juego comerciales para privilegiar una salida (formar otra empresa para mantener la conectividad del país) y a ciertos acreedores públicos. La formación de una nueva empresa parece hoy algo bastante etéreo. Es dudoso que ella sea rentable, salvo en lo que se refiere al Puente Aéreo. Y para ello se precisa la conformidad de Argentina en el otorgamiento de la frecuencias a una nueva empresa.

Todo lo cual nos lleva a una conclusión: dejando de lado por un momento las causas de por qué pasó lo que pasó y de si hubo algún hecho ilícito en estos 5 años, nos encontramos en un cambio sustancial de la legislación comercial que nada de bueno trae al país. Por el contrario, seguramente deteriore el clima de inversión.

Comentarios