Latinoamérica 21 > Latinomérica 21/Jerónimo Giorgi

Reflexiones en tiempos de Independecia(s)

Proceso de independecia de Cataluña y España

Tiempo de lectura: -'

28 de septiembre de 2017 a las 05:00

A propósito de las celebraciones de independencia que se celebran por estas épocas del año en varios países Latinoamericanos, me gustaría tocar el tema de proceso separatista que está ocurriendo en Cataluña—lugar al que llamo casa hace ya algunos años. El gobierno regional de Cataluña ha convocado un referéndum de independencia para el 1 de octubre de 2017 (o comúnmente llamado el 1-O). Por otra parte, el gobierno nacional de España, con el apoyo del Tribunal Constitucional del país, ha prometido evitarlo hasta el cansancio. Han sido días difíciles y la sociedad está cada vez más fracturada. El resultado tras el 1-O será bastante ruidoso y durará algún tiempo, pero luego de un un periodo de reflexión vendrá uno de acuerdos para una mayor autonomía para Cataluña.

¿Qué quieren los catalanes?

Las encuestas de opinión no muestran una imagen clara. El apoyo a una cierta independencia en Cataluña ha existido desde hace muchos años, pero aumentó sustancialmente en respuesta a las recientes crisis económicas y a la línea dura que Madrid tomó en negociaciones anteriores con la región.

Los resultados de encuestas que, además de la opción de total independencia, también proponen mayor autonomía, han mostrado que 35% de los encuestados apoyan la independencia total de España. Mientras tanto, las encuestas que solamente permiten las opciones de "sí", "no" o "indeciso/no lo sabe" de los últimos cinco meses sugieren que hay un equilibrio entre aquellos a favor y en contra de la independencia, con un margen mayoritario en aquellos que no favorecen la independencia en el último mes. No obstante, se pueden observar diferencias significativas en encuestas individuales.

Económicamente hablando y tal y como están las cosas, la disminución en el desempleo en Cataluña parece haber debilitado el fervor por la independencia desde el año 2013.

grafica.jpg
  Promedio trimestral de encuestas catalanas de opinión. El último valor es un promedio de las encuestas más recientes (2º trimestre y 3er trimestre de 2017).
Promedio trimestral de encuestas catalanas de opinión. El último valor es un promedio de las encuestas más recientes (2º trimestre y 3er trimestre de 2017).

¿Qué puede suceder el 1 octubre?

Los preparativos técnicos en Cataluña estaban bastante avanzados para celebrar el plebicito. Sin embargo, el 20 de septiembre el gobierno nacional dio un zarpazo clave, confiscando millones de papeletas y urnas, y deteniendo altos cargos del gobierno regional. Con este movimiento, los acontecimientos se han tornado más complejos aún.

Anteriormente, en una votación realizada el 9 de noviembre de 2014 a modo de plebiscito no vinculante—y que ha traído varios dolores de cabeza a exdirigentes catalanes—un 81% de respuestas favorecieron la independencia. Sin embargo, la participación fue muy baja, con tan solo un 35%. El resultado del 1º de octubre podría ser similar: una clara mayoría a favor de la independencia, pero con un índice de participación limitado, ya que muchos de quienes se oponen a la independencia pueden no ir a votar.

El resultado de la elección será sin duda difícil de interpretar. Además, por ahora es una cuestión abierta si el gobierno de la Generalitat de Catalunya mantendrá su amenaza de declarar formalmente la independencia dentro de 48 horas posteriores a la votación de un "sí" el 1 de octubre. Inclusive si el gobierno catalán decidiera hacerlo, las consecuencias prácticas probablemente seguirían siendo limitadas ya que Cataluña no tendría los medios legales, políticos y muchos menos fiscales para imponer una independencia total.

Hay que recordar un punto clave

Los mercados, así como muchos analistas, ven muy difícil—si no imposible—que Cataluña pueda convertirse en un país independiente dentro de la Unión Europea (ya ni se diga en la Zona euro), a pesar de lo que pregonan los más fervientes partidarios del independentismo. La Unión Europea puede aceptar nuevos miembros si, y sólo si, todos sus miembros están de acuerdo. Es una especie de Club de Tobi. Por lo tanto, Cataluña necesitaría obligatoriamente del voto de España para ser parte de la Unión. Dicho de otra manera, Cataluña tendría que primero resolver sus diferencias con España antes de siquiera intentar pertenecer al Club. ¿Qué Madrid aceptara la independencia catalana? Parece altamente improbable.

¿Existe una salida a este problema?

Por la anterior razón y porque Cataluña contribuye con un alto porcentaje a las arcas del conjunto del Estado Español, la independencia absoluta y fuera del actual marco regulatorio parece virtualmente imposible. Sin embargo, el clarísimo deseo de una considerable proporción de la población catalana de tener más voz e injerencia en sus asuntos es completamente legítimo y requiere de una solución política y negociada.

La solución, en cierto modo, ha sido evidente por mucho tiempo: Cataluña permaneciendo dentro de una España reformada. Reformando su constitución, España otorgaría a Cataluña un estatus especial con mayor poder sobre su fiscalidad y mayor libertad para hacer política económica, similar al estatus especial que tiene el País Vasco. Dicho esto, un acuerdo así puede ser muy difícil de lograr de manera inmediata. No obstante, una vez que las aguas se calmen después de la tormenta, Madrid y Barcelona deberán sentarse a negociar su futuro conjunto en beneficio de Cataluña, España y Europa.

Ricardo Aceves es un economista mexicano especializado en temas macroeconómicos latinoamericanos y actualmente trabaja como analista de riesgos crediticios en la región Iberia en CRIF Ratings en Barcelona. Anteriormente trabajó como Economista Senior de América Latina en la consultora FocusEconomics.

www.facebook.com/Latinoamerica21

@Latinoamerica21

Comentarios