El conflicto en la industria láctea llegó a su fin. Representantes de los sindicatos y de la gremial de empresas firmaron este viernes en el Ministerio de Trabajo (MTSS), el convenio salarial que regirá para los próximos tres años. Desde mañana el trabajo en las plantas industriales retornará a la normalidad. Ello determina que se vuelvan a entregar subproductos como yogurt, helados, manteca y quesos en lo supermercados, según informó a El Observador el dirigente sindical, Heber Figuerola. La distribución se había suspendido a principios de semana, al no existir acuerdo entre las partes.
También la distribución de leche retomará su ritmo habitual. El corte de horas extras y la suspensión del trabajo en días feriados había generado retrasos en la entrega. El convenio salarial se basa en una formula presentada por el gobierno que establece que parte de los aumentos se paguen en partidas fijas de $ 1.000 por mes durante tres años. A partir del segundo año si el indicador sectorial tiene resultados positivos, el 50% del monto de las partidas quedará incorporado al salario base.
Pese al acuerdo alcanzado, las gremiales lecheras agrupadas en la Asociación de Productores de Leche rechazaron el aumento salarial otorgado y la metodología “agresiva” e “irrespetuosa” que según entienden utilizó el sindicato. Al mismo tiempo, solicitaron al MTSS que de cara al futuro tenga “una postura más abierta” que tome en cuenta la realidad de todos los sectores que participan de la cadena de producción. “La información que aportamos al comienzo de las negociaciones por los productores, no fue tomada en cuenta”, sostienen en un comunicado.
Según los tamberos se siguen profundizando las asimetrías entre los salarios de los trabajadores de la industria y lo que queda en las cuentas de quienes generan la materia prima. Su postura coincide con la que sostuvo la Cámara de la Industria Láctea, durante todo el conflicto. Las empresas se opusieron desde el comienzo a salarizar las partidas por productividad, en función que una eventual reducción de los precios internacionales puede afectar el negocio.
Un conflicto atípico El conflicto que afectó la industria por 29 días tuvo carecterísticas distintas a lo acostumbrado. Los trabajadores solo cortaron las horas extras y no llegaron a realizar paros en las plantas.