Plan Más Barrio: la apuesta del gobierno para Cerro Norte y otras zonas complicadas, las dudas de los intendentes y el ejemplo de Los Chingas en Casavalle
El gobierno quiere abrir calles y espacios públicos en Los Palomares de Cerro Norte; Sánchez contó que durante una recorrida en Durazno un auto llegó a impedir el paso a un equipo de Presidencia; la exministra Cairo defendió "el riesgo" que tomará el gobierno con un video desde el barrio
El plan Más Barrio no es “un buque insignia”, pero sí es uno de los proyectos “más importantes” del quinquenio a los que el gobierno le tiene “mucha fe” para mejorar la seguridad y las condiciones de vida en zonas complicadas, subrayó este martes el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez a los intendentes convocados a la Torre Ejecutiva.
Con este programa que combina operativos de seguridad con políticas sociales y obras de infraestructura, el gobierno apuesta a cortar en buena medida la actividad de bandas criminales que hoy controlan el territorio. Para ilustrarlo, Sánchez relató que a un equipo de Presidencia que se encontraba haciendo un relevamiento en el barrio La Higuera de Durazno –uno de los cinco a ser intervenidos en 2026– se le atravesó un auto y dos motos para impedirles el paso, según reconstruyó El Observador con participantes de la reunión.
La ministra de Vivienda, Tamara Paseyro, sostuvo que a fines de abril comenzará el desembarco del plan en Cerro Norte, cuyo desarrollo marcará el camino para desplegar a partir del segundo semestre las intervenciones en los otros cuatro barrios anunciadas por el presidente Yamandú Orsi para el correr de este año: Corfrisa en Las Piedras, San Antonio en Maldonado, La Higuera en Durazno y Santa Teresa en Rivera.
El secretario de la Presidencia adelantó en tanto que aspiran a alcanzar unos 12 barrios en el correr del 2027.
La línea de crédito de US$ 250 millones concedida por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para el Más Barrio contempla intervenciones en 21 “zonas prioritarias”, al tiempo que el gobierno destinará US$ 50 millones de ese total para estas primeras cinco localidades. Paseyro había explicado a El Observador que para seleccionarlas incluyeron una “primera definición del Ministerio del Interior” respecto a cuáles son las “zonas más violentas” junto a datos de la Encuesta Continua de Hogares y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Por fuera de la definición a menudo trillada de que esta será una solución “integral”, el gobierno está decidido a abrir calles nuevas y espacios públicos entre los estrechos pasajes llamados Palomares de Cerro Norte, bajo la premisa de que toda la distribución de esas viviendas propicia que se hagan “fuertes” bandas como las de los Suárez y los Fernández Albín: la policía está obligada a entrar a pie y los grupos logran fácil control de quién entra y sale de los pasajes.
En este sentido, el intendente de Durazno, Felipe Algorta, consultó a las autoridades respecto a qué ocurriría si hay un “corrimiento” del delito desde la zona intervenida a otros barrios aledaños. Desde el Ministerio del Interior –representado en la reunión por el ministro Carlos Negro y el subdirector nacional de Policía, Alfredo Clavijo– afirmaron que está estudiado que eso no ocurre y que cualquier desplazamiento siempre es en menor proporción al del negocio que había prosperado en su lugar original.
Las autoridades manejan como ejemplo que el clan de “Los Chingas” en Casavalle nunca retomó el control del barrio tras los operativos Mirador a fines de 2017.
Screenshot_34
Aparte de la zona de Los Palomares de Cerro Norte, el gobierno también pretende hacer mejoras en cooperativas e instalaciones aledañas del barrio. De hecho, según supo El Observador, meses atrás estuvo haciendo entrevistas en ese entorno el sociólogo Gustavo Leal, actual titular de la Agencia de Monitoreo de Políticas Públicas y responsable bajo la gestión de Eduardo Bonomi de conducir los operativos Mirador.
Según contó el intendente de Canelones, Francisco Legnani, dentro del programa está contemplada la colocación de cámaras de videovigilancia una vez que las zonas estén reformadas.
Las inquietudes de los intendentes
Los intendentes hicieron consultas al Poder Ejecutivo que aún están por contestarse. El jefe comunal de Rivera, Richard Sander, quiso saber cuánto de los US$ 250 millones de la línea de crédito de CAF estará a disposición, al tiempo que Algorta preguntó qué tipo de intervención se espera de la intendencia, dado que ya comienza a ejecutar su presupuesto para el quinquenio.
El Ministerio de Vivienda entregó a cada uno los planos de las zonas en que comenzará actuando el Más Barrio, al tiempo que encargó a los intendentes que designen a un coordinador para comenzar a gestionar las intervenciones con la directora de Integración Social y Urbana (Dinisu), Silvana Nieves.
Por la Intendencia de Montevideo estará el coordinador institucional Justo Onandi y por Canelones la coordinadora del Gabinete Social, Nataly Zalkind.
Por su parte, Orsi aprovechó la presencia de sus ex colegas en la sede de la Presidencia y pasó unos minutos a saludar.
Cecilia Cairo
Cecilia Cairo
Foto: Leonardo Carreño
El video de la exministra Cairo desde Cerro Norte
“Mucha prensa habla de este barrio. Este barrio no es solo violencia, es gente trabajadora que se levanta todos los días a trabajar, a cuidar a los niños, y sabemos que hay problemas”, dijo ante la cámara la exministra y hoy diputada Cecilia Cairo, quien al comienzo del gobierno se había puesto al frente del programa Más Barrio.
La exjerarca –a quien Orsi consulta a menudo sobre temas de vivienda, según contó él mismo a El Observador– grabó un video para sus redes sociales desde el mismo Cerro Norte. “Estos pasillos que ustedes ven, que tienen menos de un metro, es por donde transita la gente. Las viviendas tienen menos de 25 metros cuadrados, hacinamiento total de las personas. Esto no ayuda a una convivencia pacífica”.
“Por eso el Más Barrio va a intervenir acá. Y tomamos la decisión, con el esfuerzo que significa, con la responsabilidad, con el riesgo de gobierno de entrar acá, de entrar a resolver los problemas que este barrio tiene. No parches, no tapar: hacer. Aunque esto ponga en riesgo un montón de cosas, arriesgarnos a resolver. Lo que algunos se ríen, pero esto es la revolución de las cosas simples”, concluyó.