Espectáculos y Cultura > VALENTÍN TRUJILLO

Revolución en sepia: una novela entre el homenaje, la parodia y la revisión de los 60' uruguayos

La nueva novela de Valentín Trujillo está protagonizada por los líderes de una banda que emula a los Beatles con el fondo del contexto de la lucha social y política de la época

Tiempo de lectura: -'

15 de julio de 2019 a las 05:03

Es Uruguay, son los años 60, hay movimientos clandestinos guerrilleros, hay una banda que imita a los Beatles y es muy popular, hay una tensión constante en el aire, ganas de cambiar el mundo, represión y violencia. Pero no es nuestro mundo. El mundo de la novela Revolución en sepia es un mundo paralelo, que no es del todo real. Algo así como un mundo posible, o mejor dicho, un pasado posible.

Su autor, el escritor, periodista y columnista de El Observador, Valentín Trujillo, lo describe como una “antiucronía”, en referencia a las historias que se ambientan en un mundo donde un evento del pasado que se produce de forma diferente genera un presente distinto del real. “Es una época que para mí tiene un montón de elementos atractivos. Es la época que me habría gustado vivir, pero a veces salís del romanticismo simplón y fue una época jodida también. Y si me das dos minutos no sé si me hubiera gustado vivir, porque estaba todo muy radicalizado, no existía el humor o la ironía con la que hoy podemos abordar esa época”, consideró.

Revolución en sepia es la historia de Mariano y Alberto García. No son hermanos, pero sí amigos, y representan los dos polos de una sociedad compositiva que se convierte en el motor de la banda que ambos integran, los Shepards. Nacido en un garaje montevideano, el grupo da el salto a Buenos Aires y crece hasta conquistar la región. Son los Beatles del Río de la Plata, si se los compara con la banda que copian en su estilo estético y musical.

El paralelismo con los Shakers no es casual. Una de las bases de la novela es una entrevista a Hugo Fattoruso, integrante de aquel cuarteto beat, en el programa Zona Urbana. Fattoruso declara en esa entrevista sentir mucha “vergüenza” de su período shaker, considerando que era un juego y un acto de evasión en un país donde otros artistas componían canciones de protesta, más comprometidas con la realidad.

Alberto es un joven que coquetea con algunos grupos clandestinos, Mariano es el hijo de un ministro. Los dos se cruzan y van saltando los obstáculos que su carrera musical, primero, el éxito y la complicada sociedad sesentera les ponen después. Hay momentos de comedia, hay pasajes oscuros, hay momentos que se parecen A hard day’s night y otros que son Memorias del calabozo. Es, en el fondo, lo que Trujillo llama una “novela de enredos”.

En el proceso de creación de Revolución en sepia hubo una entrevista a Fattoruso y otra a Mauricio Rosencof, que además fue consultado acerca de algunas de las vueltas de tuerca de la historia para corroborar si eran plausibles en el contexto histórico real. A eso se sumó la visualización de películas, videoclips, presentaciones televisivas y material audiovisual de la época. Algunas anécdotas y episodios son reales, como el contrato que firman los Shepards con su mánager argentino, Topacio, que emula al leonino contrato de los Shakers, que les terminó acarreando algunos dolores de cabeza monetarios.

Pero Trujillo aclaró que: “No pretende ser una novela realista. Los Shepards llegan a Carrasco y los está esperando una multitud como pasó con los Beatles en Nueva York o con los Shakers acá, que tocaron en Kibón, con una multitud bajo lluvia, esos elementos son tomados casi exactos. De todas maneras los hechos están tensados, llevados al extremo para que ganen en relevancia narrativa. La historia pedía que trascendiera el reconocimiento de decir, esto es este momento de la realidad. Hay influencias de la narrativa pop de la música de los 60, pero es ficción. Intenta ser una novela creíble a partir de hechos ficticios”, explicó.

Lo mismo ocurre con los guerrilleros que aparecen en la historia. “Hay elementos que pueden ser reconocibles, pero es un movimiento que además está dominado por mujeres, son las que mandan, entonces hay otros elementos en clave, y no es claramente una historia de Tupamaros”, dijo Trujillo al respecto.

Desde el presente

Revolución en sepia juega en una cancha que hasta ahora no ha sido prácticamente visitada por la literatura uruguaya. La ficción ha ambientado historias en el mismo período temporal que esta novela, pero no con el mismo tono, contrafáctico, con los toques de ironía, sarcasmo y crítica que genera enfocar ese momento desde el presente.

"Hay influencias de la narrativa pop de la música de los 60, pero es ficción. Intenta ser una novela creíble a partir de hechos ficticios”

“No lo escribí como un manifiesto, no tiene tantas pretensiones”, afirmó Trujillo. “No pretende ser un cachetazo a esa generación. Es una historia que quería contar. Esa década tiene una cuestión de espectáculo, tanto en la música como en la guerrilla”, detalló sobre las razones por las que visitó desde la ficción esa época. Pero así como no pretende ser un cachetazo, tiene puesto un filtro delante de la cámara literaria con la que retrata ese momento histórico, como un diálogo entre esos años 1960 convulsionados e idealistas y el mundo de cinco décadas después, más cínico, irónico y “soft”, según el autor.

Con el diario del lunes los 60 se ven bastante diferentes, y así lo considera el escritor. “Esto no es solo una cajita de antigüedades, la novela tiene un diálogo con el presente porque es una revisión, es revisionista. Y mi acercamiento a esa época inevitablemente tiene un toque de reclamo. Cuando por ejemplo tenés a gente que eran muy joven entonces, con un alto grado de idealismo, y con un grado de arrojo, y una cierta forma de valentía y de compromiso con una causa, siendo capaz de dar tu vida o la de tu familia, o de tus amigos, y a esa misma gente hoy, con 70 u 80 años la ves como grises funcionarios reclamando a voz viva cosas parecidas contra las que ellos lucharon hay un recorrido de una vida y hay como una parábola, de alguna forma hay una conclusión de un camino de vida, y en la vida del Uruguay también”, consideró.

Hay también un espíritu de homenaje a algunas de los artistas y las bandas predilectas del autor, como los Beatles, Bob Dylan o los propios Shakers. Pero también está el diálogo intergeneracional, que en la novela se refleja a la inversa, con los Shepards cruzándose en un programa de televisión de variedades con un grupo de veteranos de la guerra de 1904. Los dos son hijos del mismo país, pero se ven mutuamente como extraterrestres.

“Si la posmodernidad trajo algo fue el ablandamiento de ciertas ideas y la ironía, el humor, la parodia como forma de decir cosas. También creo que es una forma de refugio. Hay una forma de escudo en el humor. Te permiten ponerte en un lugar de cierta superioridad, que es la que también tenía esa generación sobre sus mayores, nosotros tenemos la verdad, el fuego de la juventud, somos invencibles, y queremos la revolución, que algunos querían hacerla con las armas, otros con la guitarra”, dijo al respecto Trujillo. Los Shepards contestan a los periodistas con irreverencia, como hacían los Beatles, pero también tienen ese tono de superioridad y suficiencia juvenil.

Los Shepards son ficticios, pero hay algunos elementos de la mitología de la banda que incluso por fuerza tuvieron que existir en el mundo real, como sus canciones. “Me imaginé las canciones, tuve que inventar canciones para los Shepards, las letras y las músicas, porque me las imaginaba. Los Shepards son alegorías, escuchaba canciones de los Beatles o de Them y me las imaginaba cantadas por ellos, o las versiones que ellos hacen”. Así, además de las letras, hay progresiones de acordes de guitarra del cancionero del cuarteto beat.

La existencia parcial de esas canciones de ficción, la mención constante a temas reales y las referencias visuales y estéticas van de la mano con la opinión de Trujillo de que es “una novela muy filmable y sería una película muy musical”. Por ahora es solo una novela, que mira de otra forma a una época que sigue siendo un punto caliente de la historia local y mundial, pero de una forma distinta a las demás.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...