Reducir los tiempos de espera en emergencia y adecuarse al crecimiento demográfico de Maldonado, son las principales razones por las que Sanatorio Mautone invirtió U$S 2,3 millones en dos policínicas, una en Punta del Este y otra en Piriápolis, y se proyecta iniciar una obra de ampliación por U$S 5,7 millones en el sanatorio de Maldonado a partir de enero de 2016. “En el departamento de Maldonado había demoras de dos o tres horas para atenderse en emergencia, siempre que no haya riesgo de vida. Nosotros nos propusimos el estándar de 50 minutos y lo venimos cumpliendo satisfactoriamente”, dijo el director del Sanatorio Mautone, Gustavo Rodríguez.
Los dos policlínicos, uno en Piriápolis y el otro en Punta del Este, tienen como foco atender el turismo del departamento. “Para nosotros el turismo es importante, no solo por la imagen de país que queremos dejar, sino porque es una buena oportunidad de negocios”, resaltó Rodríguez. Por tratarse del principal departamento turístico del país en los meses de verano llegan a Maldonado más de 300.000 turistas.
“A partir de los últimos días de diciembre y hasta la segunda quincena de enero nos vemos obligados a duplicar la dotación de recursos humanos, porque el turista reclama una asistencia rápida para aprovechar sus vacaciones”, contó Rodríguez.
En 2014 la compañía atendió unos 4.000 turistas, quienes representaron 4% de la facturación de la empresa. Por eso, el Sanatorio Mautone tiene convenio con 20 instituciones de salud de Argentina, para atender a sus pacientes.
Sobre la obra de Piriápolis, que se inauguró en setiembre de 2014, el directivo dijo que había “un debe” con ese balneario porque los servicios que tenían eran “muy elementales”. Por esta razón, se construyó un policlínico de 300 metros cuadrados con consultorios para especialidades, un área de fisiatría y otra de emergencia para pacientes críticos, donde se reciben a las personas antes de ser trasladadas al sanatorio. En total se destinaron U$S 1,3 millones.
En tanto, la policlínica de Punta del Este se inauguró en diciembre de 2014, y demandó una inversión de US$ 1 millón. “Queríamos estar más cerca de Punta del Este y, además, eso nos ayuda a descongestionar la atención en el sanatorio, que en los meses de verano se ve muy saturada”.
Acomodarse al crecimiento
A esto se suma el crecimiento de afiliados que tuvo el Sanatorio Mautone desde 2008.
Cuando se implementó el Sistema Nacional Integrado de Salud la institución duplicó la cantidad de afiliados, y hoy, con 40.000 socios, mantiene un crecimiento anual del 8%, según Rodríguez.
Por esta razón, la inversión más importante se destinará para reacondicionar el Sanatorio en Maldonado, una obra que se iniciará en enero de 2016. En ella se incluye la incorporación de predios anexos al sanatorio, lo que va a permitir una ampliación del total de metros cuadrados, que se construirá en dos etapas: la etapa inicial permitirá sumar 2.000 metros cuadrados a los 7.000 que ya posee el centro, por una inversión de U$S 3,2 millones.
En tanto, la segunda etapa se iniciará en enero de 2019 y se extendería hasta mayo del 2021. Esta implicará la ampliación de 1.500 metros cuadrados y demandará una inversión de U$S 2,5 millones.
Cuando la obra esté finalizada se habrán incluido 18 nuevas salas de internación, 10 salas de consulta, ocho plazas de fisioterapia y se habrá reubicado el área de administración e informática, además de agregar estacionamientos.
El 70% de los fondos para la inversión de las dos policlínicas fueron aportados por el Ministerio de Economía (MEF), en coordinación con Salud Pública, a través de una sobrecuota de inversión a la que tienen derecho las asistencias médicas colectivas. Para obtener los fondos para la ampliación del sanatorio central, la institución prevé utilizar este mismo sistema, o conseguir los fondos por otras vías, adelantó Rodríguez.
Historia clínica electrónica
También con dinero aportado por el MEF, la institución actualmente se encuentra en proceso de implementación de la historia clínica electrónica, lo que demandará una inversión de U$S 1,5 millones.
Este proceso también lo llevan adelante otras empresas del grupo Semm, del que el Sanatorio Mautone forma parte desde 1998.
“Esto es una herramienta de primer nivel porque apunta a la calidad de los registros, y a la seguridad del paciente, y eso es fundamental a la hora de considerar la calidad de atención”.
La inversión incluye la creación de redes, el software y las infraestructuras de comunicación necesarias para acceder y almacenar las historias clínicas.