Guillaume Salabert se quedó perplejo cuando en octubre su banco dijo que estaba cancelando las líneas de crédito para su empresa de distribución de medios de comunicación en los extrarradios de París.
Así que cuando escuchó en la radio de su automóvil días después de que el Presidente francés Nicolas Sarkozy había nombrado a un “ombudsman” del crédito para ayudar a las empresas a conseguir préstamos, se apartó de la carretera, cogió su teléfono móvil y consiguió los detalles del nuevo cargo. Tres semanas después, una operación gestionada por el Gobierno desbloqueó su acceso a financiación.
Era una “operación de supervivencia” dijo Salabert, de 47 años, cuya empresa, Editeo, tiene su sede en Asnières. “Soy un empresario. Y solía querer del Estado lo menos posible. El nombramiento del ‘ombudsman’ me salvó”.
Debido a que la crisis financiera ha puesto en apuros a las empresas en Francia, Sarkozy está insistiendo en que por lo menos parte de los 360.000 millones de euros (US$502.000 millones) que el Gobierno ha reservado para los bancos sea para prestar. El mediador en créditos René Ricol, un contador de 57 años, revisará las reclamaciones de las empresas y amenaza con avergonzar a los bancos que se nieguen a conceder préstamos haciendo públicos sus nombres.
La iniciativa de Sarkozy contrasta con la de Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países europeos, que han prometido unos US$10 billones para apoyar a los bancos y reactivar los mercados de crédito. Nadie ha impuesto un sistema comparable para asegurar que los fondos sean utilizados para impulsar el crédito.
“El presidente tenía bastante claro que si el Gobierno apoyaba a los bancos no era solo para complacer a los accionistas, sino para garantizar los ahorros de las familias y para seguir financiando a empresas”, dijo este mes Ricol a informadores.
Ocupado
Ricol, ayudado por 105 directores del Banco de Francia y un puñado de analistas financieros, dice que lleva alrededor de 2.000 casos, principalmente de pequeños empresarios. De las 470 quejas resueltas hasta ahora, el 62 por ciento acabaron en acuerdos con los bancos, dijo.
El Gobierno está pidiendo a los bancos aumentar el total de los préstamos en circulación entre un 3 y un 4 por ciento. Los bancos “tiene un pacto moral con el país”, dijo Sarkozy, de 53 años, en París el 30 de octubre, una semana después de anunciar el nombramiento de Ricol. “Contrastaremos quién está haciendo su trabajo y quién no”.
Los préstamos a las empresas no financieras en Francia subieron un 12,7 por ciento en octubre con respecto al mismo período de hace un año, comparado con un 12,3 por ciento en septiembre, dijo el banco central francés el 27 de noviembre.
En Estados Unidos -donde el Congreso aprobó un plan de rescate financiero de US$700.000 millones y el presidente de la Reserva Federal Ben S. Bernanke y el Secretario del Tesoro Henry Paulson han comprometido US$8,5 billones para hacer más fácil a bancos y empresas conseguir efectivo- los bancos no están dando señales de facilitar crédito. Los préstamos a los sectores comercial e industrial cayeron a US$1,59 billones en la semana terminada el 3 de diciembre, tras subir a US$1,6 billones en octubre cuando las empresas accedieron a líneas de crédito, según datos de la Fed.