El mejor período de la temporada alta salvó con un aprobado, y entre Navidad y el 6 de enero las ocupaciones y los alquileres mantuvieron un destacado nivel en toda la costa uruguaya. De cualquier modo, los operadores turísticos están expectantes para lo que ocurrirá en las próximas semanas, con la esperada presencia de menos argentinos y brasileños, y con la incertidumbre del clima. El pasado verano, entre la escasez de turistas de Argentina y las lluvias, se redondeó una mala temporada.
Las costumbres de los turistas uruguayos, y también la de los argentinos, que deben hacer malabares para veranear en Uruguay por la diferencia en el tipo de cambio y por los problemas para acceder a los dólares y pagar con tarjeta de crédito, han variado en los últimos años, al punto de dejar de alquilar inmuebles con mucha anticipación –como hacerlo en agosto o setiembre–, lo que dejaba en el aire la posibilidad de un mal inicio de temporada. Sin embargo, “en las últimas tres semanas de diciembre se reactivó, y por lo menos las inmobiliarias de Punta del Este comenzaron a trabajar un poco más”, comentó a El Observador, Andrés Jafif, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado.
El también titular de la inmobiliaria Santos Dumont indicó que esta será otra temporada de propietarios o que, al no poder alquilar su inmueble, “manda algún familiar” para que lo ocupe. Jafif destacó el buen desempeño para este período, algo usual en Punta del Este. “Hubo un buen movimiento de propietarios o inquilinos en la primera quincena de enero, algo que siempre sucede y que Punta del Este no va a perder nunca. Pero para el sector, con una quincena buena no significa que haya trabajado bien”, explicó.
Para la segunda quincena de enero se incrementa la incertidumbre, donde hay “ofertas a la baja”, y aun más en febrero. Jafif dijo que en ese mes, comparado con enero, hay rebajas en los precios de alquileres de entre 40% y 50% y “así mismo no se alquila todo”. “Febrero es un mes en que el propietario se acostumbró a venir: alquila y recauda en enero y veranea en febrero. Para mantener costos alquila en enero y usa en febrero cuando sabe que cae la demanda”, añadió.
“Evidentemente hay niveles altos de ocupación por estas fechas, algo que es natural que así ocurra”, coincidió Alberto Prandi, operador inmobiliario de Punta del Este y alrededores.
Detalló que se trata de una época en la cual los brasileños tienen una fuerte presencia en el balneario, y en la que también se suman “muchas familias uruguayas” y también argentinas, que “hacen un esfuerzo para venir por la gran desventaja del tipo de cambio”. También dijo que está siendo una temporada estival de propietarios, amigos o familiares de propietarios. “Tenemos un turismo en Punta del Este fundamentalmente de propietarios, que son turistas también”.
Sin embargo, Prandi dijo que la buena realidad de estas fechas no significa que la temporada seguirá así de “exitosa”. “Si la temporada empieza el 26 de diciembre y termina el 6 o 7 de enero, no podemos llamarla temporada alta porque es un período demasiado corto”. “Si no hay movimiento sostenido durante el verano, no puede ser una temporada buena”, insistió, y agregó que no existe ningún indicador de que las cosas mejoren respecto a 2013.
“Los indicadores marcan que en el mejor de los casos nos acercaremos a la temporada anterior, que fue rematadamente mala”. Prandi concluyó diciendo que si no existe un buen desempeño en alquileres, “porque la hotelería tiene un número reducido de camas, en una relación de 25 a 1” a favor de las inmobiliarias, “entonces los números que indican que si no se pule esa oferta hay problemas”.
En concreto, la hotelería en Punta del Este también contó con un buen comportamiento en este período. Antonio Soto, presidente de la Asociación de Restoranes y Hoteles del balneario, afirmó que durante el período entre Navidad y Reyes hubo una ocupación en torno al 90% –valores similares al año pasado–.
Soto sostuvo que ya a mediados de la semana pasada había mermado la ocupación en la península, con una “ocupación razonable”, y fuera de ella, con “una ocupación menor”. “Aún quedan algunos brasileños y se espera el recambio con llegadas de argentinos”, dijo. El empresario señaló que hay que ser prudentes porque las reservas se realizan ahora con poca antelación, algo que sucedió para estas fechas y que el empresario no descarta que vuelva a ocurrir en los próximos días.
Piriápolis, Rocha y Costa de Oro
En Piriápolis el nivel de ocupación de inmuebles ha sido “muy bueno”, en cifras similares a 2013, según Pablo Gasalla, secretario de la Asociación de Promotores Turísticos de Piriápolis. También informó que hubo más del 90% de ocupación hotelera desde Navidad hasta el 6 de enero, sumado a un buen movimiento gastronómico y del comercio. Gasalla remarcó que ha sido un “comienzo de temporada muy auspicioso”.
Para las próximas semanas, el operador dijo que más allá del “tema argentino”, están muy pendientes del clima. “El año pasado con el tiempo feo perdíamos el pico de los viernes, sábados y domingos”, y aguardan que si llueve poco sea “una buena temporada”. Gasalla detalló que en estos días, según sus cálculos, los turistas son en un 70% uruguayos, en un 25% argentinos y en un 5% brasileños.
Por las costas del departamento de Rocha sucede algo parecido, aunque el movimiento se adelantó “un poco” y arrancó entre el 20 y 23 de diciembre, dijo Richard Illa, presidente de la Cámara Inmobiliaria rochense. “Las proyecciones que teníamos hasta el 10 de enero han sido buenas y el resultado ha sido parecido al año pasado”, aseguró. De cualquier modo, hay “pocas reservas para el resto de los días”, y cree que ocurrirá que muchos uruguayos arribarán a Rocha con los autos cargados y sin reserva previa.
“Es el riesgo de alquilar a precio no conveniente, de alquilar una casa que no termina siendo del agrado. Nos falta el mercado argentino, que es un mercado previsor y que toma con tiempo sus alquileres. El uruguayo es más improvisado”, relató Illa, quien indicó que las próximas semanas generan una “incertidumbre” también por las lluvias. “El año pasado fue un desastre que hizo caer reservas. Ahora hay gente con temor para hacer reservas para febrero”.
Julio Silvera, secretario de la Corporación Rochense de Turismo, que trabaja en el rubro hotelero en La Paloma, dijo que la temporada empezó “fuerte” con la presencia de brasileños y que en los últimos días “aflojó”, con una caída en las reservas. Silvera dijo que se está dando el fenómeno de que los turistas prefieren la comodidad de los hoteles, por pocos días, a alquilar inmuebles.
En la Costa de Oro canaria la dinámica ha sido de una gran afluencia de turistas uruguayos y además de argentinos, “más de los que esperábamos”, afirmó Ramón Guillenaut, presidente de Asociación de Inmobiliarias de la Costa de Canelones (Adicca). “La primera quincena de enero estará bastante ocupada, aunque quedan lugares, por ejemplo, en Las Toscas o Atlántida. Se han cortado mucho los períodos de vacaciones. Antes se alquilaba mucho más por quincena o por el mes y ahora se alquila por menos tiempo, por ejemplo, una semana”, resaltó Guillemaut. Añadió que la segunda quincena de este mes viene “más floja” y que no hay un público “importante” buscando como sucedía antes. Febrero, en tanto, “viene mucho más feo, aunque tenemos Carnaval dentro de la segunda quincena de ese mes, y todavía hay esperanza de que haya buenos alquileres ahí”, concluyó.