En octubre del año pasado una alumna del Liceo Nº 18 ingresó al centro educativo junto a cuatro adolescentes varones que no eran estudiantes de la institución con un solo objetivo. Había tenido un altercado con otra alumna y por eso, junto a quienes la acompañaron, empezaron a insultar a la joven. El conflicto terminó con golpes de puño y cuatro profesores que decidieron separar recibieron insultos y empujones.
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La idea es que los funcionarios tengan relación directa con los alumnos y ayuden a mejorar la convivencia