El número uno del mundo sacó a relucir toda su clase para vencer al incansable español en una final que quedará para la historia por el impresionante juego desplegado por los dos mejores del mundo en la actualidad
Es difícil encontrar adjetivos para explicar lo que fue la consagración del serbio Novak Djokovic este lunes en el US Open 2011. Si el triunfo (6-2, 6-4, 6-7, 6-1) en cuatro horas y 10 minutos fue espectacular por el juego del gran campeón y por lo que significó ganar su tercer Grand Slam del año, mucho más espectacular fue hacerlo frente al español Rafael Nadal, quien desplegó su característico derroche de energía y toda su entrega.
Cuando todo estaba casi perdido, el español obligó a ir a un cuarto set en el que, exhaustos, se sacaron chispas, corrieron toda la cancha en cada pelota y le imprimieron toda la potencia que quedó en sus músculos. Rafa vendió cara su derrota y Nole demostró que está para ser el rey de la ATP por mucho tiempo.
El serbio confirmó su calidad de número uno del ranking mundial con dos primeros sets espectaculares en los que no dio posibilidades a su rival. Si bien Nadal empezó como para sorprender a Djokovic –y vaya si lo hizo en el comienzo del primer y segundo set– el serbio consiguió imponer su juego con todo su repertorio. La mejor versión de Nadal apareció en el tercer parcial y el tenis fue sencillamente espectacular y sin tregua por parte de ambos fenómenos de este deporte.
Cuando Djokovic sacaba para el campeonato, Nadal decidió dar todo, quebrar el servicio, obligar al tie break y aplastar a su rival.
Para el cuarto set el serbio requirió masajes y eso lo renovó. Arrancó con todo y volvió al partido en medio de un bullicio que el público no pudo controlar para premiar con aplausos y gritos a dos grandes estrellas del deporte.
Djokovic tuvo como arma letal un revés cruzado que siempre hizo daño al drive de zurda del español, a quien encontró generalmente incómodo para devolver. Tampoco le fue fácil defender –y mucho menos atacar– con el revés, sobre el que insistió Djokovic.
De esta manera, Nole construyó su tercer Grand Slam del año y su segunda final ganada en forma consecutiva en estos torneos frente al español. La anterior fue en Wimbledon, donde además de la corona le quitó el primer lugar ATP. Este lunes, también se vengó de la derrota del año pasado en Flushing Meadows, donde los roles quedaron invertidos.
Djokovic se recibió de estrella este lunes, ya que fue su primer Grand Slam arrancando como principal cabeza de serie y no le pesó la responsabilidad. Con el triunfo estiró su récord de la temporada a 64 victorias y 2 derrotas.