Bandeja de entrada: 0. Yo...1 millón. Ese sería el tanteador soñado de millones de personas que viven pendientes del próximo mail que llegará a sus casillas electrónicas. Las investigaciones y el sentido común demuestran que es un tanteador de sueños, porque nunca se alcanza. El correo electrónico, que nació como una forma de simplificar nuestra vidas y que así se comportó modosamente por muchos años, es en estos tiempos de conectividad 24/7 una fuente de estrés asegurada y una frustración permanente, si el usuario decide ganarle el partido a la bandeja de entrada. Y dejarla en 0 para sentirse satisfecho en un millón por ciento.
Sobredosis postal
El correo electrónico nació para mejorar las comunicaciones y simplificar la vida, pero hoy genera dependencia, obsesión y ansiedad. Igual, existe esperanza...