Los Príncipes de Asturias presentaron públicamente este viernes a su segunda hija, la Infanta Sofía, de apenas cinco días, en las puertas de la clínica madrileña en la que llegó al mundo, pero fue su hermana, la infanta Leonor quien se llevó todas las miradas.
Letizia Ortiz, de 34 años, apareció junto a su esposo Felipe de Borbón, de 39 años, heredero de la Corona española, que llevaba en brazos a la primogénita, la infanta Leonor, de 18 meses de edad, que lucía un vestidito rosa, camperita roja y zapatos blancos y no dejaba de aplaudir.
"Haremos todo lo posible porque queremos ser los mejores padres para ellas", enfatizó el heredero de la Corona española, mientras la pequeña Leonor atraía en realidad todas las miradas en esta tarde fresca, ventosa y con algunas nubes sobre la capital española.
"Estamos realmente felices (...) realmente contentos" por el nacimiento de la infanta Sofía, afirmaba la tarde del domingo a la prensa el único hijo varón de los Reyes de España, Juan Carlos I y Doña Sofía.
Mientras la verdadera protagonista de la tarde en esta breve comparecencia ante más de 350 periodistas, fotógrafos y camarógrafos, pero también decenas de curiosos, apostados en la entrada de la clínica, era la pequeña Leonor, que no paraba de balbucear, jugar con los micrófonos, y saludar a la prensa diciendo "adiós".
Detrás se ubica la infanta Cristina (casada con Iñaki Urdangarín), que a partir de ahora ocupa el puesto número siete y sus cuatro hijos (Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene), que ocupan los puestos octavo, noveno, décimo y undécimo, tal como establece la Constitución española.
De la clínica Ruber, el príncipe Felipe y su familia se trasladaron hacia su residencia en el complejo del palacio de La Zarzuela, en las afueras de Madrid. El próximo paso será el bautismo de la pequeña. El príncipe Felipe indicó que los detalles se darán a conocer más adelante.
(AFP)