Haga la prueba y busque esquizofrenia en Google. Las imágenes que aparecen allí son aterradoras; muestran figuras monstruosas, gente que grita desesperada e incluso escenas de películas de terror. Esas fotos revelan, en definitiva, el prejuicio que sobrevuela a las personas que tienen un trastorno psiquiátrico. Pero el buscador no cuenta la otra parte de la historia, esa en la que las discapacidades psíquicas no son un impedimento para trabajar, estudiar o enamorarse.
Sólo ocho personas con trastornos mentales consiguieron trabajo estatal en seis años
Las personas con trastornos mentales son las más discriminadas entre las que tienen discapacidad en el mundo laboral; en seis años, el Estado contrató a ocho