La ciudad, al tanto de que "Stella" llegaría desde hace ya varios días, se cerró casi por completo ayer, más allá de algunos contados negocios y actividades. Las escuelas de la ciudad anunciaron su cierre durante las primeras horas de la tarde, y más de 6.800 vuelos fueron cancelados.
La previsión de los anuncios permitió a los neoyorquinos planificar para salir poco o nada de su casa durante el día de hoy, con la excepción de los clásicos locales más intrépidos, los que tienen que trabajar en la calle, o aquellos que intentarán salir a jugar si el viento para.