Francia y Sudáfrica se despidieron del Mundial en un partido que ganó el conjunto anfitrión y que estuvo marcado por el discreto nivel de juego de ambos equipos y por la inferioridad numérica en la que jugó Francia tras la rigurosa expulsión de Gourcouff a los 24 minutos de juego.
Cuando Sudáfrica cobró ventaja por 2-0 y México ya había recibido su gol contra Uruguay, la afición de los “Bafana, Bafana” soñó con la gesta, pero el tanto francés, marcado a mitad del segundo período, la desvaneció y el partido llegó a su conclusión con mucha menos intensidad.
Con el cierre de la participación de Sudáfrica en “su” Mundial, se dio un hecho inusitado en la historia de los mundiales y es que una selección local se despidió en la primera ronda.
Nadie imaginaba a Sudáfrica fuera de las llaves de octavos de final, pues no solo era el dueño de casa, sino el anfitrión del primer Mundial realizado en el continente africano.
Pero los Bafana Bafana no estuvieron a la altura de las circunstancias y no hubo ninguna “ayuda” para que la situación cambiara.
En cuanto al partido, también marcó la decepcionante campaña de Francia, que se despidió del Mundial con 1 punto y tan solo un gol. Lo que sí tuvo la selección Bleu fue escándalo.
La salida del plantel de Nicolas Anelka, la negativa a entrenar, los problemas entre jugadores y con el técnico Raymond Domenech se sumaron a las críticas por el lujoso hotel en el que la selección se alojó en Sudáfrica.
De esta forma, los franceses recordarán el Mundial 2010 más por los escándalos que por el paupérrimo juego mostrado por su selección.
(Observa y EFE)