La primera vez que vio a su abuelo sin rejas de por medio fue a los 17 años y desde ese entonces, él le transmitió valores que los usa día a día para el trabajo y la vida, más allá de que son su sostén cuando las cosas se ponen complicadas.
Zamaswasi “Swati” Dlamini Mandela, nieta del activista Nelson Mandela, decidió emprender porque lo lleva en la sangre pero desde el principio el foco estuvo puesto en generar un valor para la sociedad. Con esta premisa en mente, fundó la organización Long Walk to Freedom que se encarga de llegar a más de 60.000 niños por año a través del acceso a bibliotecas. Todas las escuelas que quieran ser parte, reciben una capacitación y ayuda sobre los servicios bibliotecarios.
Ese proyecto se inició en el año 2011 y se financia a través de colaboraciones para buscar que todos los estudiantes encuentren en los libros diversos conocimientos que van más allá del aprendizaje clásico, porque se intenta fomentar las ideas y despertar “pequeños emprendedores”.
Más allá de apostar a la veta educativa, Mandela también busca combatir el desempleo en Sudáfrica y para eso fundó otra organización llamada Qunu Workforce -dedicada a brindar capacitaciones y darle oportunidades de trabajo a personas discapacitadas-.
Cuando estas dos empresas tuvieron éxito, la emprendedora decidió que era tiempo de apostar a otras compañías a través de inversiones. Para esto, los requerimientos son claros: debe haber un compromiso con el medioambiente y las políticas de género, además de aportar algún valor educativo a la sociedad en donde se desarrolle la empresa.
Mandela visitó Uruguay por primera vez este miércoles para contar su experiencia y dar una charla inspiradora en el evento Xcala Summit que se llevó adelante este martes y miércoles en el Regency Park Hotel. En entrevista con El Observador contó cómo influyó su abuelo en su vida, el peso de su apellido y habló sobre el cambio medioambiental que deben priorizar los que fundan una empresa.
¿Su abuelo influyó en su carrera y en su vida?
Sí, creo que lo más me marcó de mi abuelo es que siempre llevó adelante su propósito. Siempre que creía en algo, persistía hasta lograrlo y nunca se le ocurría rendirse. Y creo que esos dos aspectos repercuten en mí diariamente cuando muchas veces parece no quedar otro camino que largar la toalla. Además, me dejó una increíble convicción en hacer lo que me gusta y encontrar un propósito para llevar adelante como si fuera una bandera. Y pienso que eso, más allá de aplicarse a un negocio, es una manera de ver la vida. La persistencia, la resiliencia y la paciencia son valores que siempre recuerdo cuando las cosas no van del todo bien. Esos aspectos él siempre los sostuvo y los aplicó hasta el final de sus días, y cada vez que tropiezo, me sostengo en ello para levantarme.
Camilo dos Santos ¿Cómo fueron sus primeros pasos como emprendedora?
Un tiempo después de ser madre, luego de que dejé de hacer algunas tareas, decidí volcarme al mundo emprendedor. Algo que siempre fue mi pasión pero a lo cual no siempre me dediqué. Emprender es algo que siempre estuvo presente en mi familia y que se contagió de generación en generación, es una especie de política familiar porque siempre se termina repitiendo.
A pesar de que los comienzos no son siempre como uno los espera, creo que emprender está dentro de mí, es una parte que no puedo aplacar. Además, cuando uno se pregunta qué le puedo dejar al mundo, más allá de lo material, en mi caso creo que el legado es este. Es emprender y mediante distintos proyectos, volcar cosas positivas a la sociedad. En ese sentido, soy muy optimista y entusiasta, pero creo que emprender no es para cualquiera. Es necesario tener un sueño, una buen idea, persistencia y valor.
Usted es inversora, ¿qué prioriza a la hora de poner dinero en una startup?
En este momento, el dinero que estoy invirtiendo tiene como objetivo a todos aquellos emprendimientos que aporten algún valor educativo a la sociedad. Que le den un diferencial al mundo emprendedor y que se empiece a educar desde edades tempranas sobre esta temática. También el foco está puesto en aquellas startups que sean agradables con el medioambiente y tengan en cuenta las políticas de género.
Intento ser un soporte para el gobierno, de modo de tratar de que la sociedad mejore, que mejore el país y contribuir también en materia medioambiental. Entonces, para mí, esto es lo más impactante a nivel mundial y son temas que van a trascender a través del tiempo. No se agotan ni son de coyuntura. Es por eso que siento que mi propósito hoy está ahí.
Sobre el medioambiente y las empresas, ¿piensa que este es el momento para cambiar las prácticas y apuntar a la sustentabilidad?
En mi país hay un 50% de desempleo. El Estado y los gobiernos ya no pueden seguir creando empleos, además de que muchas de las empresas que existen hoy en día están cerrando por motivos económicos. Entonces, como emprendedores, es necesario que fomentemos ese cambio y creo que es ahora. Para poder hacerlo necesitamos cuidar el medioambiente, combinando esto con los negocios para mostrarle a la gente un nuevo camino y darle a los jóvenes más oportunidades y trabajo. Ser sustentable y cuidar el medioambiente va a ser responsabilidad de los emprendedores. Y la cuestión aquí es si, realmente, se está preparado.
Intento ser un soporte para el gobierno, de modo de tratar de que la sociedad mejore, que mejore el país y contribuir también en materia medioambiental.
Los desafíos están en evaluar qué tan capaz se es para emprender siendo agradable con el medioambiente, generando valor agregado para la sociedad y el mundo e innovando. Esto es algo que se está dando a nivel mundial, y si pienso en mi país concretamente, esta es la solución para los más jóvenes y los que están buscando una oportunidad. Creo que hasta ahora, falta mucho para mejorar sobre este punto pero se va en camino de ello por lo menos a nivel de todo el mundo. Y hay algunos países que están implementando las mejores prácticas y los demás tienen que poder estudiar cómo repetirlas e implementarlas.
¿Es un cambio cultural?
Sí, yo pienso que hay mucha gente que estudia para luego conseguir un trabajo pero que no es consciente de que este es un tema que cada vez emerge más y del que todos nos debemos hacer cargo. Pero creo que esta es una oportunidad para todos los países y para que la gente cambie su mentalidad de ver y hacer las cosas en su cotidianidad.
Por eso decía que todos aquellos proyectos que tengan algún valor en lo educativo son importantes, porque permite que desde edades tempranas se pueda educar sobre negocios y sus objetivos pero también sobre cómo fusionarlos con otras cosas como ser el medioambiente. Es necesario entrenar y reentrenar a nuestros jóvenes para poder cambiar la manera de pensar y hacer las cosas. Entonces pienso que hay que poner el medioambiente en el centro de la educación.
¿Cuál tiene que ser el diferencial para ser emprendedor en la actualidad?
Creo que lo primero para poder lanzarse dentro de este mundo es tener pasión y una buena idea. Y también tener claro estos aspectos que hablábamos, porque el mundo de los emprendedores va hacia ahí y los que no estén en esta sintonía, quedarán por fuera y no podrán sostenerse porque será muy difícil captar inversores.
¿Siente presión por llevar el apellido Mandela?
Lo solía hacer pero ahora ya no más. Fue un camino que tuve que recorrer para poder dejar de sentirme así porque durante un tiempo sentía que la gente esperaba algo de mí por el solo hecho de ser nieta de quien soy. También había una expectativa sobre qué haría con mi vida y si iba o no a seguir los pasos de mi abuelo. Pero hace dos o tres años decidí cambiar porque no tengo por qué cumplir con todas esas expectativas de los otros, porque mi abuelo y mi familia tienen su propio camino recorrido y su propio pasado. Decidí entonces que tengo que hacer mi propio pasado y recorrer mi camino. Obviamente que el apellido influyó en ciertos aspectos, por ejemplo, para obtener visibilidad.
¿Usted es el cambio que quiere ver?
Creo que estoy en un buen lugar y yendo por un buen camino pero no creo haber llegado. Creo que aún tengo muchos aspectos por mejorar para llegar a ser mejor persona y provocar ese cambio que quiero ver en los demás. En ese sentido, tengo mucho por aprender de las distintas áreas, por eso oportunidades como esta (el Xcala Summit) me permiten extender y agrandar mi conocimiento. Estoy segura hacia dónde voy pero me falta aprender y vivir mucho todavía para encontrar la manera de ser mejor persona.
Creo que estoy en un buen lugar y yendo por un buen camino pero no creo haber llegado.