Andrés Olivera estaba cocinando cuando su casa se le derrumbó. Un fuerte temporal azotó a la propiedad ubicada a escasos metros del mar en Costa Azul, Rocha, y dejó al hombre en el agua, con escombros y pedazos de chapa sobre él.
Olivera contó que un ruido le bastó para darse cuenta del daño, pero no le fue suficiente para salir de la estructura que cayó al agua y sufrió golpes que no fueron graves.
"Cuando quise acordar terminé en el agua y con todo el escombro y el pedazo de chapa arriba mío", dijo en diálogo al diario digital La Paloma.
"Estoy bien, un poco rasguñado, pero estoy tranquilo y con dolor de que me tengo que ir de mi casa. Es así", contó y dijo que estaba justo sobre la baranda que cayó, desde donde solía mirar el mar y tomar mate.
Desde hace algunos años, según el testimonio de residentes, los vecinos reclaman la intervención de la Intendencia de Rocha para evitar el avance de la marea y los fuertes vientos que se registran en esa zona.
"A partir del 2017, que empezaron los temporales de mar, cayó la pared de contención de 30 años y empezó a comer pedazos. Ahora hace algunos días que venía el mar bravo y pasó lo que pasó", explicó el hombre afectado.
"Es una situación que se viene repitiendo hace varios años y cada vez es peor. (...) Le pedimos a la intendencia que nos deje entrar con una máquina a poner piedras, que es lo que en 25 años mejor funcionó, por lo menos para protegernos y que no sigan cayendo casas", aseguró, por su lado, el vecino Gustavo Curutchague en otro testimonio.
Los vecinos temen que las olas continúen chocando contra las dunas en donde están formadas las estructuras de la casas. Según relatan, el agua les socava la arena y las deja en peligro. Es así que, según dijo Curutchague a Subrayado, hay entre 10 y 15 propiedades en peligro de derrumbe.