De repente, todo parece más vasto. Un abismo infinito de preguntas sin respuestas que se abre y se eterniza. Ahí dentro, todo es oscuro y denso. Una grieta desconocida que atrae y nos llama. La mano se adelanta, sola, e intenta alcanzar lo que todavía no nos contaron. La mente comienza a trabajar, a apretar engranajes que aceleran las sinapsis neuronales. Hay un "chucho", un escalofrío incontrolable que insiste en recorrernos cada centímetro de la piel erizando a su paso los vellos corporales. La incomodidad existencial se remueve, choca con las creencias que nos imponen la historia y la tradición. Nada es como parece ser; nada es de la forma en la que nos dijeron que tenía que ser. Hay algunas certezas; hay muchas más preguntas.
Todo se transforma
Aniquilación –una de las propuestas más osadas del año– es una sólida historia de ciencia ficción que se inscribe entre lo mejor del género en los últimos años


