La empresa argentina Alpargatas decidió cerrar la fábrica de Dolores, por lo que 110 empleados quedarán sin empleo.
Ante esta situación, el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, recibió este miércoles al sindicato de trabajadores, al intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, y a los tres diputados por el departamento.
Brenta dijo a El Observador que la empresa, que pagará los despidos a los empleados el próximo 9 de mayo, “se mostró receptiva a la posibilidad de que los trabajadores hagan una propuesta para dar continuidad al emprendimiento”. Por eso, la unidad de Empresas Recuperadas del Ministerio comenzará a evaluar con los empleados las posibilidades para que continúen trabajando en una empresa propia.
“Se intentará elaborar una propuesta para que se de continuidad, que inclusive podrá ser proveedora de la actual Alpargatas. Los empleados definirán si están dispuestos a llevar adelante un emprendimiento propio”, dijo Brenta.
En tanto, los diputados pedirán una entrevista a la Cámara de Industrias del Calzado para comenzar a evaluar las posibilidades con los empresarios del sector.
Por su parte el diputado del Frente Amplio por Soriano, Roque Arregui, aseguró a El Observador que una de las posibilidades es la conformación de una cooperativa o una sociedad anónima, que asociada con la empresa argentina, le venda su producción, lo que “requiere cierto compromiso por parte de los trabajadores como por ejemplo destinar parte del despido al emprendimiento”.
Arregui relató que el 70% de la producción de la fábrica se destina a la elaboración de la capellada de calzados de la marca Topper. Una de las posibilidades es que la empresa brinde la maquinaria y la infraestructura y le siga comprando el producto.
El “plan B” como lo definió Arregui, consiste en la puesta en marcha de programas de trabajo para entre 10 y 20 personas según la capacitación de cada una de ellas.
MINISTERIO DE TRABAJO ENTREGA ÚLTIMA PROPUESTA PARA SECTOR TIENDAS
El Ministerio de Trabajo hará mañana una propuesta de votación para el sector tiendas, debido a la falta de acuerdo entre las partes. La propuesta, según dijo a El Observador el ministro Eduardo Brenta, implica un 14% de incremento salarial, con un ajuste del 8% en julio, y un incremento que permitirá que en enero de 2012 los empleados alcancen los $ 9.600 de salario mínimo.
“Lamentablemente no hubo acuerdo. Los trabajadores de las tiendas han sido más flexibles incluso que los de los supermercados, pero no se llegó a soluciones”, dijo Brenta, y por ese motivo es que presentará la última propuesta para laudar los salarios.